Venecia cobrará una entrada a sus visitantes a partir del próximo verano

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Venecia cobrará una entrada a sus visitantes a partir del próximo verano
Foto: Luca Bruno

Venecia quiere limitar el turismo de masas que asfixia la ciudad y para ello pretende hacer pagar una entrada a sus visitantes a partir del próximo verano. El precio de esta oscilaría entre los 2,5 y 10 euros, según la temporada. Esta contribución se aplicará a todos los visitantes, unos 30 millones cada año, independientemente de que estos pasen o no la noche en la ciudad, informa AFP.

El establecimiento de esta entrada está dirigido principalmente a los turistas de un día que no pagan el impuesto de estancia en los hoteles y en los alojamientos de alquiler. Entre ellos figuran sobre todo los pasajeros de los casi 600 cruceros gigantes que hacen escala cada año en la ciudad de los canales.

Este impuesto, reclamo de los residentes afectados por el fenómeno del turismo masivo y sus consecuencias, como el alza de los alquileres o la desaparición del comercio tradicional, podría aportar a Venecia hasta 50 millones de euros anuales, según las primeras estimaciones municipales.

La medida introducida en la ley de finanzas italiana, definitivamente aprobada el día 30 de diciembre, prevé que a partir de julio Venecia pueda «adoptar en sus propias medidas presupuestarias una contribución de desembarco«, como la que ya existe en las Islas Eolias o en Lampedusa (Sicilia). Si se aplica de igual modo que en estas islas, donde ya es efectivo desde hace algunos años, la tasa se incluiría en el billete de transporte con el que se llega a la ciudad  y serían las compañías las encargadas de pagarlo al Ayuntamiento.

«Estudiaremos una reglamentación equilibrada y compartida que preserve a todos los que estudian y trabajan en nuestro territorio», ha declarado en Twitter el alcalde de la ciudad, Luigi Brugnaro. Este también ha comentado que la tasa permitirá gestionar mejor la ciudad de los canales al contribuir a financiar los costes de limpieza y otros generados por el turismo masivo.

Esta no ha sido la única medida que ha tomado Venecia con el fin de regular la la afluencia de turistas. Ya el pasado año se instalaron en los únicos puntos de entrada terrestre a la ciudad cinco tornos que se cierran cuando se alcanza un determinado número de personas. También se prohibió durante tres años la apertura de negocios de comida rápida a pie de calle con el fin de preservar el carácter de la ciudad, informa Efe.