The objective

Today

Información verificada al momento

Información verificada al momento

Alemania

Una alemana miembro del Estado Islámico, juzgada por dejar morir de sed a una niña yazidí

Redacción TO
Foto: Karim Kadim | AP

El juicio a una alemana que perteneció al Estado Islámico y está acusada de crímenes de guerra y asesinato por dejar morir de sed a una niña yazidí de cinco años ha comenzado este martes en Munich.

Las abogadas de la madre de la víctima, entre las que están la experta en derechos humanos Amal Clooney y la premio Nobel de la Paz Nadia Murad, consideran este juicio como “el primero en el mundo por los crímenes cometidos por EI contra los yazidís”, una minoría religiosa perseguida y sometida en Irak por los yihadistas a partir de 2014.

La acusada, presentada como Jennifer W., de 27 años y que puede ser condenada a cadena perpetua, salió de Alemania para unirse al EI en septiembre de 2014. Entre junio y septiembre de 2015, ella y su marido, compraron a una niña de cinco años y a su madre, ambas de la minoría yazidí, para explotarlos como esclavos, según la acusación.

“Un día que la pequeña estaba enferma, mojó su colchón. El marido de la acusada la castigó encadenándola fuera bajo un calor de plomo, dejándola morir de sed de manera atroz“, ha explicado la fiscalía en un comunicado. “La acusada dejó a su marido hacer eso y no hizo nada para salvar a la niña”, dice la acusación.

Para el abogado de la defensa, Ali Aydin, interrogado por el periódico alemán Der Spiegel, “el tema es en realidad, saber si mi clienta hubiese podido hacer algo”. Según la prensa alemana, Nora B., la madre de la víctima que vive refugiada en Alemania, indicó a los investigadores que la acusada solo intervino cuando era muy tarde y la niña, que estaba deshidratada, murió.

El papel de Jennifer W. en el Estado Islámico era patrullar, armada y equipada con un chaleco de explosivos, para la policía moral en Faluya y Mosul, dos ciudades iraquíes. Esta fuerza velaba por el respeto de las reglas de tránsito y vestimenta fijadas por la organización.

Fue detenida por los servicios de seguridad turcos en enero de 2016 en Ankara cuando intentaba tramitar su documentación en la embajada alemana. Unos días después fue extraditada a su país de origen. Sin embargo, volvió a ser detenida dos años más tarde cuando trataba de llegar a territorios controlados por el EI en Siria.

Fue durante este último intento de llegar a Siria cuando la mujer contó su vida y el episodio de la muerte de la niña yazidí al chófer que la llevaba hasta Irak. El conductor era un informante del FBI y el coche estaba repleto de micrófonos, según Der Spiegel. La fiscalía utilizó esas grabaciones para procesarla.

Reclaman una condena por crímenes contra la humanidad

Las abogadas Clooney y Murad, reclaman en un comunicado conjunto que Jennifer W. sea condenada por crímenes contra la humanidad, tráfico de seres humanos y tortura. Las dos mujeres lideran una campaña internacional para que se reconozcan los crímenes contra los yazidís como un genocidio.

Este caso es importante para todos los supervivientes yazidís. Cada superviviente con quien pude reunirme espera lo mismo: que los culpables sean juzgados. Este es por lo tanto un gran momento para mí, para toda la comunidad yazidí”, ha subrayado Nadia Murad, también de esta minoría religiosa y exesclava sexual del EI.

En la grabación de lo que dijo Jennifer W., la mujer, según Der Spiegel, parece consciente de la gravedad de los maltratos infligidos a la niña. “Era demasiado, incluso para EI“, habría dicho.

Las autoridades del Estado Islámico castigaron físicamente por ello al marido de la mujer, identificado como Taha Sabah Noori Al-J., y que en la actualidad estaría en la zona fronteriza turco-iraquí, según medios alemanes.