Pedro Sánchez dimite como secretario general del PSOE

Política y Conflictos

Pedro Sánchez dimite como secretario general del PSOE

Posteriormente ha apelado a la unidad del partido y ha explicado que su propuesta se debía al «debate doble» que pensaba que había en el grupo socialista. «Siempre he creído que el PSOE tenía que dar una alternativa, desgraciadamente en la anterior legislatura no fue posible. El congreso era para dirimir esas cuestiones. Y sigo pensando que es la militancia la que debe decidir. Tiempo hay. Es un orgullo ser militante del PSOE», ha añadido. Ante los medios de comunicación, Sánchez también ha señalado que su liderazgo se había visto cuestionado con la dimisión de los 17 miembros de la ejecutiva y que la crisis socialista guarda relación con las discrepancias en torno a la investidura de Rajoy. Ahora será una gestora la que deberá decidir el rumbo del PSOE, una mediación que contará con su «apoyo leal».

La crisis del PSOE, una herida abierta desde la dimisión de 17 miembros de su ejecutiva, empieza una nueva etapa este sábado con la dimisión del ya exsecretario general del partido, Pedro Sánchez. Después de una jornada intensa y caótica en la sede de Ferraz, una votación a mano alzada ha tumbado la celebración del congreso extraordinario que Sánchez había propuesto. El pulso lo han ganado finalmente los críticos con 132 fotos a favor por los 107 de Sánchez. «Ha sido un orgullo y anuncio mi dimisión», han sido sus palabras ante el Comité Federal.

Posteriormente ha apelado a la unidad del partido y ha explicado que su propuesta se debía al «debate doble» que pensaba que había en el grupo socialista. «Siempre he creído que el PSOE tenía que dar una alternativa, desgraciadamente en la anterior legislatura no fue posible. El congreso era para dirimir esas cuestiones. Y sigo pensando que es la militancia la que debe decidir. Tiempo hay. Es un orgullo ser militante del PSOE», ha añadido. Ante los medios de comunicación, Sánchez también ha señalado que su liderazgo se había visto cuestionado con la dimisión de los 17 miembros de la ejecutiva y que la crisis socialista guarda relación con las discrepancias en torno a la investidura de Rajoy. Ahora será una gestora la que deberá decidir el rumbo del PSOE, una mediación que contará con su «apoyo leal».