Aprobado por más de 150 países el Pacto Migratorio de la ONU

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Aprobado por más de 150 países el Pacto Migratorio de la ONU
Foto: Mosa'ab Elshamy

El Pacto Mundial para una Migración Segura, Ordenada y Regular de Naciones Unidas (ONU) ha sido aprobado este lunes por más de 150 países que han asistido a la conferencia intergubernamental de la ONU organizada en la ciudad marroquí de Marrakech.

La aprobación del texto, que ha sido criticado por nacionalistas y antimigrantes, ha sido por aclamación durante la sesión plenaria presidida por el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, la presidenta de la Asamblea General de la ONU, María Fernanda Espinosa, y Naser Burita, el ministro de Exteriores de Marruecos, país anfitrión de la conferencia.

De los 193 países que forman parte de la ONU, 159 han acudido a Marrakech para la aprobación de este pacto, y un centenar de ellos han estado representados por sus jefes de Gobierno o sus ministros.

El pacto, no vinculante, recoge principios relativos a la defensa de los derechos humanos, entre otras cosas. Entre las medidas que incluye se encuentra la prohibición de las detenciones arbitrarias y solo autoriza los arrestos como medida de último recurso.

«Vamos a trabajar juntos por un futuro más seguro, con menos miedo y más próspero para nuestras sociedades y para los migrantes del mundo», ha dicho el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, durante su intervención ante los representantes de los países que han acudido a la conferencia.

Guterres ha lanzado un mensaje a los países que se han negado a firmar el pacto o que han expresado sus reservas sobre el texto y ha afirmado que «no es un tratado» y que «no es jurídicamente vinculante», por lo que ha dejado la puerta abierta a que se sumen a él más adelante.

Antes de la conferencia, nueve países se retiraron del proceso, tras haber aprobado el texto el 13 de julio en Nueva York: Austria, Australia, Chile, República Checa, República Dominicana, Hungría, Letonia, Polonia y Eslovaquia. Por otra parte, otros siete países quisieron tener más consultas internas sobre el texto: Bélgica, Bulgaria, Estonia, Israel, Italia, Eslovenia y Suiza, informa AFP.

Por su parte, la presidenta de la Asamblea General de la ONU, María Fernanda Espinosa, ha reiterado que el documento es un instrumento flexible que se adapta a las necesidades nacionales de los diferentes países.

«Es un momento histórico porque damos un rostro humano a la emigración«, ha señalado Espinosa, antes de añadir que los Estados «por más poderosos que sean, no pueden afrontar el reto migratorio solos».