Los chimpancés siguen el ritmo de la música y transmiten a otros su conocimiento sobre herramientas

Cultura

Los chimpancés siguen el ritmo de la música y transmiten a otros su conocimiento sobre herramientas
Foto: José M. Rincón

Los chimpancés no solo aprenden a usar herramientas, sino que comparten su conocimiento sobre su funcionamiento con otros. Además, son capaces de seguir el ritmo de la música e incluso acompañarla con su voz, según han determinado dos estudios de diferentes universidades publicados este lunes.

El primero de ellos, publicado por la revista Proceedings of the National Academy of Sciences y realizado por científicos de varias universidades estadounidenses, demuestra que los chimpancés que emplean procesos y herramientas complejas pueden enseñar estos procesos a otros.

«A menudo se cree que los primates no humanos aprenden destrezas con herramientas observando a otros y practicando por cuenta propia, con poca ayuda directa de las madres y otros expertos en el uso de herramientas», dice una de las autoras del estudio, la antropóloga de la Universidad de Miami Stephanie Musgrave.

Sin embargo, el aprendizaje social puede variar dependiendo de lo complicada que sea la tarea: «Durante las labores que son más difíciles, las madres pueden desempeñar un papel más activo, incluidos los comportamientos que funcionan como enseñanza», explica Musgrave.

Este estudio se distingue porque aplica métodos estandarizados para comparar directamente cómo los procesos de transmisión cultural pueden diferir entre dos poblaciones de chimpancés que viven libres en la jungla.

Los investigadores examinaron cómo los chimpancés transfieren entre sí las herramientas que usan en la recolección de termitas y compararon una población en el Triángulo Goualougo de la República del Congo con otra en Gombe, en Tanzania. En ambos sitios los chimpancés utilizan herramientas que se introducen en los hormigueros para «pescar» las termitas, pero los de Goualougo emplean diferentes tipos de herramientas de forma secuencial. Además, confeccionan artilugios tomando tallos de plantas específicas y los adecuan para mejorar su eficiencia.

El otro estudio, publicado por la misma revista y realizado por los investigadores Yuko Hattori y Masaki Tomonaga, muestra cómo la danza tiene una raíz común entre los ancestros de los chimpancés y los humanos.

En él, siete chimpancés que escucharon música de piano marcaron el ritmo con movimientos del cuerpo, con las palmas de las manos y los pies, y algunos incluso acompañaron la música con sus voces, especialmente los machos.

«La música y la danza son universales entre las culturas humanas y tienen una historia antigua», señala el estudio. «Una característica de la música es su influencia fuerte en los movimientos».

Los investigadores japoneses señalan que esta respuesta a la música es más común en contextos sociales, lo cual sugiere que la avanzada habilidad rítmica de los humanos puede haber sido seleccionada, en la evolución, para la coordinación entre varios individuos.