La ropa de Zara se fabricará con telas 100% sostenibles para 2025

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La ropa de Zara se fabricará con telas 100% sostenibles para 2025

Zara representa el 70% de las ventas del grupo Inditex

Amancio Ortega, propietario de Zara y sexto hombre más rico del mundo, ha anunciado que todas sus colecciones se fabricarán con telas 100% sostenibles antes de 2025. Inditex, que fue nombrada este año por Forbes como la tercera compañía de prendas de vestir más grande del mundo, ha indicado que sus otras marcas, incluidas Zara Home, Massimo Dutti y Pull&Bear seguirán el ejemplo de la marca.

Tras 45 años desde la fundación de la gigantesca Zara, la empresa se ha ganado una mala reputación por producir una gran cantidad de ropa que al final va a parar a los vertederos. De esta forma, en un esfuerzo por deshacerse de esta imagen, la compañía ha lanzado un plan de sostenibilidad en su reunión anual de accionistas. Zara representa el 70% de las ventas del grupo Inditex, informa The Guardian.

El plan también incluye fechas de referencia para eliminar el plástico de un solo uso del embalaje y garantizar el uso de algodón y lino de origen sostenible. Cuando se anunciaron los objetivos, la heredera de Zara, Marta Ortega, señaló que «es lo correcto, tanto moral como comercialmente, y es un enfoque con el que estamos absolutamente comprometidos».

Pero no se terminan ahí las noticias. Para el 2025, el 80% de la energía consumida en las oficinas centrales, fábricas y tiendas de Zara provendrán de fuentes renovables y sus instalaciones producirán cero deshechos de vertederos, según indicó la compañía.

También prometió que para el 2023 la viscosa –una fibra semisintética parcialmente hecha de pulpa de madera de bosques en peligro de extinción–  será 100% sostenible. A pesar de todo, la compañía no se ha planteado detener la propagación de su ropa barata a corto plazo, según informa la revista estadounidense Slate. Cabe destacar que en 2018 las ventas anuales de la empresa crecieron en un 3%, con un incremento superior a los 26.100 millones de euros.

«Necesitamos ser una fuerza para el cambio, no solo en la empresa sino en todo el sector. Nosotros somos los que establecemos estos objetivos: la fuerza y el impulso para el cambio provienen del equipo comercial, las personas que trabajan con nuestros proveedores, las personas que trabajan con las telas», ha señalado Pablo Isla, presidente de Inditex, que además insistió en que, a pesar de la presencia de Inditex en casi todas las principales calles del mundo, «es lo opuesto a una empresa de moda rápida«, y añadió que «operamos con un modelo diferente. Hacemos nuestros propios patrones, trabajamos con nuestras propias fábricas, mantenemos bajos niveles de inventario, tenemos suministros y fabricación local y no tenemos promociones en las tiendas».

No hay duda de que para una empresa del tamaño y la influencia de Zara, este plan es definitivamente un paso en la dirección correcta. Pero a pesar de que Isla niegue que Inditex sea una empresa de moda rápida, la cadena lanza –de media– 500 diseños nuevos por semana y 20.000 al año

Por otra parte, su plan de sostenibilidad no menciona la mejora de las condiciones de muchos trabajadores de las fábricas de Zara. Según denuncia Slate, «cada trabajador está cronometrado (hay una mujer con un cronómetro para asegurarse de que las cosas funcionen bien), y se llama ‘trabajar al minuto’, lo que significa que debe llevar 38 minutos terminar una camisa. Si el tiempo se excede, la planta pierde dinero. Los empleados que obtengan buenos resultados obtendrán una bonificación de 45 euros al final del año».

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Las promesas se producen a medida que las empresas de moda están bajo un mayor escrutinio por parte de los consumidores, que exigen prácticas de producción éticas y ventas responsables, especialmente en relación con el exceso de existencias y la eliminación de prendas no deseadas.

Slate apunta a que «Zara es existencialmente insostenible. Ningún plan de sostenibilidad puede cambiar eso». También considera que existe una «disonancia fundamental cuando una marca que se beneficia de un modelo de negocio que es activamente dañino para el medio ambiente presenta un plan de sostenibilidad que no incluye revisión masiva de ese modelo. El despilfarro es una característica irreparable de cualquier modelo de negocio basado en responder a las tendencias de manera rápida».