La robotización del empleo pone en riesgo a cerca del 22% de los trabajadores españoles

Economía y Capital

La robotización del empleo pone en riesgo a cerca del 22% de los trabajadores españoles

La OCDE admite que no será fácil la transición laboral hacia un modelo automatizado

La inquietud generalizada por el temor a la destrucción de empleo con la llegada de la revolución tecnológica no está del todo justificado ya que, en general, el número de puestos de trabajo sigue aumentando aunque es cierto que algunos pueden desaparecer, según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

Un 14% de empleos tiene un alto riesgo de desaparecer debido a la robotización pero también surgirán otros puestos de trabajo, añade el organismo que advierte a continuación de que «la transición no será fácil«. En este punto, alerta de que «la calidad de ciertos empleos emergentes suscita preocupación y, sin una acción inmediata, las disparidades podrían aumentar, ya que ciertos grupos de trabajadores enfrentan mayores riesgos que otros».

Es el caso de España, donde existen más puestos de trabajo con alto riesgo de automatización que la media de los países de la OCDE. «El 21,7% de los trabajadores españoles ocupa un puesto de trabajo con alto riesgo de automatización«, según el estudio El futuro del trabajo hecho público por el organismo internacional. Sólo Grecia, Eslovenia y Eslovaquia presentan un riesgo mayor. Además, «otro 30,2% ocupa puestos con riesgo de reestructuración de entre el 50% y el 70%».

El documento subraya la importancia que tienen la educación y la formación de adultos para «asegurar una transición serena entre los trabajos que desaparecen y los que se crean». Con todo, añade, los trabajadores poco cualificados y con contratos inestables tienen menos oportunidades de acceder a una formación que quienes cuentan con un trabajo estable y altamente cualificado.

En España, en un año, sólo el 45% de los empleados con un contrato temporal y el 32% de los trabajadores autónomos participan en algún tipo de formación, frente al 56% de los empleados con contrato indefinido y a tiempo completo., según el estudio.

Además, la OCDE califica de «preocupante» las elevadas tasas de empleo a tiempo parcial del sistema laboral en España, que supone una brecha para el acceso al aprendizaje entre empleados con trabajos estables y los que tienen contratos precarios. España tiene los índices más altos de empleo precario de la OCDE con un 26,7%, al tiempo que han aumentado los trabajadores por cuenta propia -grupo especialmente vulnerable – un 40% desde el año 2010.

En su estudio, la OCDE indica que «si bien las mujeres siguen siendo el grupo con más alto riesgo de empleo precario, de bajos salarios y de desocupación, cada vez más jóvenes sin estudios superiores, y cada vez más hombres, también se están viendo afectados».

Así, la tasa de Ninis (jóvenes que ni trabajan ni estudian) en España es del 19,9%, la
tercera más alta de la OCDE y 4 puntos porcentuales más alta que en 2007. Incluso los jóvenes trabajadores altamente cualificados afrontan serias dificultades. «En 2016 el riesgo de recibir un salario bajo fue del 44%, 20 puntos porcentuales más alto que en 2006».

La OCDE aconseja reforzar los derechos y la protección de los trabajadores más vulnerables, y propone, entre otras medidas, poner fin al falso autónomo o eliminar los incentivos fiscales que fomentan una errónea clasificación de los trabajadores.

A finales del 2018, recuerda la OCDE, se introdujeron cambios legislativos para disminuir la brecha contributiva entre empleados y trabajadores por cuenta propia. «Se espera que esto mejore el acceso a las prestaciones por desempleo y al seguro contra riesgos laborales e incapacidad temporal por enfermedad», concluye el estudio.