The objective

Today

Información verificada al momento

Información verificada al momento

La isla japonesa que excluye a las mujeres podría ser Patrimonio de la Unesco

Redacción TO
Última actualización: 14 Dic 2018, 5:38 pm CET
Foto: Ministerio de Tierra, Infraestructura, Transporte y Turismo de Japón | Wikimedia Commons

El Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (Icomos) ha recomendado la isla remota de Okinoshima, al sur de Japón, para que sea declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. La isla en cuestión no permite la entrada de mujeres y tan solo admite la visita de los hombres durante un único día del año. La recomendación se defenderá en julio durante una conferencia del Comité de la Unesco en Polonia, según ha publicado el diario Japan Times.

Nombrar un lugar Patrimonio de la Humanidad es sinónimo de reconocimiento y de beneficio económico para el país pues la atracción turística es mayor. Sin embargo, para Okinoshima los beneficios no van a ser excesivos debido a las restricciones que imponen los sacerdotes que viven en la misma isla.

Okinoshima, de unos 800.00 metros cuadrados, alberga el templo de Okitsu, de tradición sintoísta, que forma junto a otros tres lugares santos, el gran templo de peregrinación de Munakata. Durante los siglos IV y IX miles de barcos surcaban las aguas de la isla hacia las rutas marítimas comerciales que conectaban Corea, China y Japón. Por aquel entonces los templos eran lugares de culto en los que los dioses concedían protección contra tormentas, mareas y hundimientos. La cantidad de ofrendas que se han acumulado a lo largo de los años asciende a 80.000 objetos valiosos entre los que se incluyen espadas, espejos y joyas, entro otros.

La isla japonesa que excluye a las mujeres podría ser Patrimonio de la UNESCO 1

Sin embargo, la isla aún sigue ciertas tradiciones como la de la prohibición de la entrada de mujeres en la zona. “Hay diversas explicaciones, pero la mayoría dice que la menstruación de las mujeres profanaría el lugar” ha escrito Ryo Hashimoto del Japan Times, “los sintoístas considera  la sangre una impureza”. Los hombres, por otro lado, deben desnudarse y realizar un ritual de limpieza antes de poner el pie en la isla. El significado del ritual sigue sin estar claro, ya que los viajeros tienen prohibido revelar detalles del viaje o llevarse algo de la isla.

Las visitas solo se permiten el 27 de mayo, durante su festival anual en el que “se reconfortan los espíritus de los japoneses y rusos que murieron en la Batalla Naval del Mar de Japón en 1905”, según publica el diario japonés The Mainichi, aunque tan solo se seleccionan 200 visitantes. El resto del tiempo solo los sacerdotes de Munakata habitan la isla.

De momento, el sumo sacerdote de Munakata ha declarado al Japan Times que Okinoshima no se abrirá al público incluso aunque la Unesco le conceda el título de patrimonio de la humanidad porque la gente no debería visitarla solo por curiosidad.