La Cumbre del Clima cierra con pocas conclusiones y la promesa de mayor ambición en 2020

Energía y Medioambiente

La Cumbre del Clima cierra con pocas conclusiones y la promesa de mayor ambición en 2020
Foto: zipi

La Cumbre del Clima en Madrid acaba con la promesa de un nuevo ciclo de «mayor acción» y rapidez, después de que los países alcanzaran este domingo un consenso para aumentar la ambición climática en 2020 y cumplir el Acuerdo de París con el compromiso de evitar que el aumento la temperatura supere 1,5 grados este siglo. El acuerdo se ha logrado casi dos días después de la jornada prevista para la clausura de la Conferencia (COP25) y tras unas maratonianas negociaciones que se han prolongado durante toda la madrugada.

El documento final, denominado «Chile-Madrid. Tiempo de Actuar», establece que los países deberán presentar en 2020 unos compromisos más ambiciosos de reducción de emisiones (las llamadas Contribuciones Nacionales Determinadas) para hacer frente a la emergencia climática, y no ha incluido el apartado de los mercados de carbono, que se debatirá aparte.

El acuerdo fue posible tras una intensa jornada de negociaciones y después de que la presidencia chilena de la COP25 nombrara a la ministra para la Transición Ecológica en funciones, Teresa Ribera, «facilitadora» de las negociaciones esta madrugada en algunos puntos clave. En concreto, en el relativo a una mayor ambición en las discusiones, en el llamado mecanismo de pérdidas y daños frente a los impactos del cambio climático y la financiación.

Según el documento, el conocimiento científico será «el eje principal» que debe orientar las decisiones climáticas de los países para aumentar su ambición, que deberá actualizarse permanentemente de acuerdo a los avances de la ciencia. El texto recoge «el imperativo» de que la transición hacia un mundo sin emisiones sea justa e impulse la creación de empleo decente.

El acuerdo reconoce además la acción climática de los actores no gubernamentales e invita a que la aumenten. Las discusiones en Madrid han mostrado asimismo que son las personas y sus preocupaciones las que deben estar en el centro de la respuesta climática.

Los países han acordado también dar directrices al Fondo Verde de ayuda al desarrollo para que amplíe su ámbito de financiación y que, además de dirigirse a mitigación y adaptación, destine por primera vez recursos para pérdidas y daños que sufren los países más vulnerables a causa del cambio climático.

Los negociadores han acordado además un nuevo plan de acción de género para dar respuesta al efecto desigual que causa el clima en mujeres y niñas, respecto a los hombres, y será revisable en 2025. Como respuesta a los informes especiales del panel de expertos de la ONU sobre cambio climático en 2019, la Convención del Clima celebrará un diálogo sobre océanos y otro sobre usos del suelo en junio de 2020.

El texto subraya también el papel de las soluciones basadas en la naturaleza y la necesidad de abordar la pérdida de biodiversidad.