Guaidó llama a no desfallecer en una nueva jornada de tímidas protestas contra Maduro

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Guaidó llama a no desfallecer en una nueva jornada de tímidas protestas contra Maduro

«Llegamos al momento histórico: o somos presas del miedo o nos mantenemos unidos en las calles, con esperanza, con fuerza», ha dicho el presidente interino

El líder opositor Juan Guaidó ha hecho un llamamiento este sábado a sus seguidores a no caer en la inacción ante el miedo, en una nueva jornada de tímidas protestas en Venezuela para repudiar la ofensiva del chavismo tras el fallido alzamiento militar contra el presidente Nicolás Maduro.

En la plaza Alfredo Sadel, en el este de Caracas, una zona de mayoría opositora, Guaidó ha hablado ante unas 2.000 personas, una floja asistencia frente a las multitudinarias marchas que lideró en semanas pasadas en su pugna por el poder con Maduro.

«Llegamos al momento histórico: o somos presas del miedo, de la desesperanza, de la inacción o nos mantenemos unidos en las calles, con esperanza, con fuerza», ha lanzado el presidente interino del país, reconocido por medio centenar de países.

Foto: AP Photo | Ariana Cubillos

Apenas dos semanas después de la fracasada sublevación del 30 de abril liderada por Guaidó, que desató una ofensiva oficialista que se saldó con un diputado preso y varios refugiados o huidos, puñados de personas se congregaron en otras ciudades del país, mostraron imágenes de la prensa local.

«Hoy le pido a Venezuela que no descansemos un solo día hasta lograr el cambio en Venezuela, nosotros no lo vamos a hacer, a pesar de la persecución, del hostigamiento», ha aseverado Guaidó, bajo riesgo de ser detenido tras perder su fuero parlamentario en abril.

«El llamado es a salir a la calle. Todos tenemos miedo por la represión, pero no podemos quedarnos en la casa«, ha dicho a la agencia AFP Melquíades Rosales, un comerciante de 42 años que portaba una bandera venezolana de luto, con el negro reemplazando el amarillo, azul y rojo.

«¿Hasta cuando podemos resistir como sociedad?»

Desde que se proclamó mandatario encargado el 23 de enero después de que el Parlamento declarara ilegítima la reelección del líder socialista, Guaidó ha liderado manifestaciones y llamado a los militares a dar la espalda a Maduro para propiciar una transición y «elecciones libres».

«¿Hasta cuando podemos resistir como sociedad?», ha preguntado este sábado Guaidó, refiriéndose a la persistente crisis económica y social de Venezuela, la peor de su historia reciente.

Pero Maduro, el heredero político de Hugo Chávez (1999-2013), que dice enfrentar un «golpe de Estado» continuado de la oposición azuzada por Estados Unidos, sigue contando con el respaldo castrense y de Rusia y China. Un apoyo que le permitió sobrevivir al último alzamiento en el que se liberó al histórico opositor Leopoldo López y que desencadenó una serie de disturbios que dejaron seis muertos.

Foto: AP Photo | Ariana Cubillos

Por esos hechos, el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), de línea oficialista, ha imputado a 10 diputados, entre ellos la mano derecha de Guaidó, Edgar Zambrano, por traición a la patria y conspiración. Zambrano, vicepresidente del Parlamento, fue detenido el miércoles en una operación digna de una película que incluyó el remolque con grúa del vehículo en el que estaba. Después fue internado en una cárcel militar en Caracas.

La fracasada rebelión fue coordinada por el exjefe de inteligencia Cristopher Figuera, según denunció el viernes Maduro, que tachó al militar de «topo» de la CIA. Figuera, al que Estados Unidos ha recompensado con el levantamiento de sanciones en su contra, y otros 55 oficiales fueron expulsados de la Fuerza Armada por un decreto presidencial.

En su discurso de este sábado, Guaidó ha anunciado que ha pedido a su representante en Estados Unidos «restablecer relaciones» con el Comando Sur estadounidense, cuyo jefe, el almirante Craig Faller, se puso a la orden para discutir un «apoyo» a jefes militares que den la espalda a Maduro.

Washington, principal valedor de Guaidó, mantiene una política de sanciones para presionar al líder chavista y dice no descartar una opción militar. Pero una intervención extranjera podrá concretarse solo «cuando los aliados estén dispuestos a dar ese tipo de ayuda, y que esa sea la última opción, o la única que reste a los venezolanos», ha dicho Guaidó a la televisión pública portuguesa RTP.

Venezuela reabrió el viernes sus fronteras con Brasil y Aruba, cerradas desde febrero para impedir una operación ideada por Guaidó para ingresar ayuda humanitaria desde países vecinos. Mantiene cerradas sus fronteras con Colombia y las islas de Curazao y Bonaire.