Zooom!, deja los juegos y ponte a jugar

Cultura

Zooom!, deja los juegos y ponte a jugar

Zooom!, la nueva sala del #GameplayCCCB, ofrece nuevas perspectivas del acto de jugar que cambiarán nuestra percepción.

por Mariela González

Para Miguel Sicart, doctor en game studies y profesor en la Universidad de Copenhagen, la acción de jugar se compone de una serie de características fundamentales: es apropiativa del espacio en el que tiene lugar, es carnavalesca (entendido este término como una subversión de jerarquías y roles) y por tanto polifónica; y, sobre todo, es autotélica. Jugar es un fin en sí mismo, un acto con el que nos expresamos y situamos en el mundo. Sicart desarrolla en profundidad estas y otras ideas en su obra Play Matters (MIT Press, 2014), un trabajo imprescindible y ya de referencia dentro de los estudios dedicados al universo del juego. La relevancia de su investigación a lo largo de los años se ve reflejada en iniciativas como Zooom!, una “sala de juegos” inaugurada en el marco del CCCB, en Barcelona, como parte de una exposición más amplia de nombre Gameplay.

Zooom!, deja los juegos y ponte a jugar

Imagen vía CCCB Twitter.

Si Gameplay está pensada, tal como reza su página web, como “un espacio lúdico y de reflexión donde podemos jugar y (re)descubrir la cultura del videojuego”, Zooom! es, sin duda, la síntesis de esa idea. Organizada por Lucas Ramada, doctor especializado en ficción digital infantil y juvenil, y Hugo Muñoz, arquitecto y crítico cultural (además de jefe de redacción de la web Nivel Oculto), no es casualidad que nada más acceder a la sala nos reciba una cita del mencionado Sicart: “Los juegos son el dedo, jugar es la luna”. Una cristalización efectiva de todo lo que hemos explicado arriba, y un concepto que se despliega, como declaración de intenciones, en el manifiesto completo. Zooom! no es un lugar “de juegos”, nos dice (hemos hecho un poco de trampa al referirnos así a ella), sino una sala “para jugar”. “Como quieras, y con quien quieras”. Indica, incluso, que es “un carnaval” donde no existen más reglas que las del propio juego, en una referencia directa a los estudios de Sicart. También nos aclara que es para todos: para ti, para vosotros, para criaturas “de cualquier edad”. Para que hagas con ella lo que te apetezca.

El concepto de apropiación del espacio no es ajeno a la experiencia museística, aunque por desgracia es más habitual encontrarnos con la linealidad, con la normatividad en estructura y planteamiento. En muchos casos, ejemplificado en la figura del guía que nos lleva de la mano al descubrimiento de la obra. Intencionadamente o no, esto nos mueve a seguir unas pautas determinadas en el acercamiento a la misma, y sobre todo en el modo en que sentimos y reflexionamos sobre ella. Zooom! pretende, precisamente, el efecto contrario. Nos explica Ramada en el programa de radio L’Irradiador, de Catalunya Radio, que su intención no es condicionar la experiencia de los que acudan a la exposición, sino dejarles que experimenten a su antojo. Permitiéndoles elegir el orden de su aproximación, y por supuesto decidiendo cuál es su sensación personal. “No vamos a hacer un examen al final de la exposición”, bromea Ramada. Su papel y el de Muñoz dentro de la sala es el de ejercer de mediadores, explicando el funcionamiento de cada juego para poder comenzar a disfrutar de ellos.

Zooom!, deja los juegos y ponte a jugar 2

El espacio Zooom! espera por sus jugadores. | Imagen vía CCCB Twitter.

Porque, por si no ha quedado claro, Zooom! es una sala para jugar donde hay juegos. Veinte, para ser exactos. Procedentes del circuito indie y no todos recientes; algunos fueron protagonistas, hace más de un lustro, de los sempiternos debates sobre qué es o no un videojuego, y si la mera interactividad basta para considerarlos como tal. Ni Ramada ni Muñoz entran en ese debate; Zooom! no es, desde luego, un lugar pensado para dirimir esa cuestión que no deja de suponer un eterno retorno en el mundillo gamer.  Los títulos elegidos para formar parte de la exposición se articulan en torno a distintos acercamientos a la experiencia de jugar. Ni más, ni menos. “Si bien a día de hoy la definición de indie es algo cada vez más difuso y con menos carga de significado, tampoco puedo decir que sorprenda que el espectro experiencial al que apuntábamos haya cuajado de manera más directa desde este lado del circuito”, explica Muñoz en una entrevista concedida a Anait Games.

Zooom!, deja los juegos y ponte a jugar 3

Imagen: @hateiana vía Lucas Ramada Prieto Twitter.

Si pensamos en la idea de jugar con otros, y si incluimos a los videojuegos en la ecuación, puede que nos vengan a la mente de inmediato títulos archiconocidos como Fornite o League of Legends. E inevitablemente otros valores asociados: la competitividad exacerbada, el mundo de los eSports y su réplica de la retórica y la dinámica del deporte tradicional; o tal vez, la adicción y las noticias preocupantes con las que nos bombardean día sí, día también los medios de comunicación. Pero jugar con los demás es comprender el mundo juntos. No lo dudamos cuando hablamos de la comunicación lúdica entre padres e hijos en edades tempranas, por ejemplo. Partiendo de la base de que Zooom! está pensada para “criaturas de cualquier edad”, podemos encontrarnos esa idea de descubrimiento conjunto del entorno en las dos áreas destinada a los juegos cooperativos y competitivos. En ellas se exponen obras como Kids y Plug and Play, ambas del diseñador suizo Mario von Rickenbach: títulos minimalistas en su aspecto artístico y en su mecánica, centrados en la comunicación y  la conexión con los demás; Keep Talking and Nobody Explodes, un juego en el que debemos desactivar una bomba antes de que el contador llegue a cero siguiendo las indicaciones de un compañero que se encuentra dentro de una cabina (uno de los ejemplos de disrupción en el acceso al videojuego); o los socarrones Push Me Pull You o Mount Your Friends, donde la idea de la competición se despoja de la hostilidad y la agresividad con la que estamos habituados a percibirla.

Tenemos también otras áreas en las que se propone interactuar con el videojuego de manera distinta: mediante el tacto o empleando controladores menos usuales, por ejemplo. Otra destinada a la contemplación y la inmersión en el entorno, en la que hallamos juegos designados con la (polémica) etiqueta de walking simulator. Este hilo en Twitter del medio especializado Pixel Critic desgrana cada una de las zonas y los títulos presentes en ellas. No existe, como ya hemos comentado, un orden establecido o “correcto” para interactuar con cada una. El tiempo máximo para visitar la exposición es de 45 minutos, pero en ese tiempo podemos apropiarnos de su espacio como nos apetezca.

Zooom! está pensado como “una colección de lugares que detonan experiencias”. Fomentando distintas percepciones del juego colectivo, pero con el resultado de un acercamiento individual al juego, explica Ramada.

La sala se encuentra abierta desde el pasado 1 de febrero, y lo estará hasta el próximo 13 de abril. Probablemente, una sola visita no sea suficiente para explorar sus variadas propuestas. Y cuando volvamos, por supuesto, seremos personas completamente distintas.