Series ‘British’ para superar el mono de 'The Crown'

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Series ‘British’ para superar el mono de 'The Crown'

Melodrama real, comedia negra, thriller e incluso drama adolescente para seguir disfrutando de la mejor televisión británica.

Por:  Fátima Elidrissi

Cuando termines de ver la tercera temporada del drama histórico de Netflix, querrás más. Aquí una selección de melodrama real, comedia negra, thriller e incluso drama adolescente para seguir disfrutando de la mejor televisión británica.

 

En la era de los maratones televisivos conviene dosificar ciertos placeres. De otro modo, igual que llegan se vuelven a ir. La ilusión de la espera es rápidamente olvidada. Y solo queda la abstinencia. Al espectador le toca entonces esperar, un año más, al regreso de su serie favorita. O buscar amantes. Ahí es donde podemos ayudar.

Netflix estrenó la tercera temporada de The Crown el pasado 17 de noviembre y muchos televidentes ya habrán consumido sus 10 capítulos. La crítica ha encumbrado esta última entrega, que renueva elenco con Olivia Colman como Isabel II de Inglaterra. No es para menos: si Helena Bonham Carter contactó con la fallecida princesa Margarita a través de un médium para preguntarle si podía interpretarla y pedirle consejo, el nivel será, cuanto menos, paranormal. Para quien haya quemado la superproducción, a continuación, ofrecemos algunas alternativas: desde culebrones monárquicos a comedias negrísimas, pasando por absorbentes thrillers o dramas adolescente. Todo muy british.

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Helena Bonham Carter como la princesa Margarita. | Imagen vía The Crown.

Más royalties: la tatarabuela Victoria

Para continuar con la realeza británica, añadir un marco de época y seguir con otra monarca tan longeva como Isabel II, la mejor elección es su tatarabuela. Victoria, serie de ITV disponible en España en Movistar+, recorre la vida y el reinado de esta longeva e influyente reina, que ascendió al trono en 1837, con solo 18 años, y gobernó hasta su muerte en 1901 con 82. Esto es, 64 años que llevarían a este periodo de esplendor marcado por los avances industriales, científicos y culturales a adoptar su nombre: la época victoriana.

Jenna Coleman (Doctor Who) protagoniza este drama histórico que, con tres temporadas a sus espaldas, comienza narrando las circunstancias que llevaron a la joven princesa a reinar, la problemática relación que mantuvo con su madre, su amistad con Lord Melbourne, y su noviazgo y posterior matrimonio con el Príncipe Alberto. La idea de la creadora, Daisy Goodwin, es llegar a las seis temporadas, así que, a falta de ser renovada oficialmente por una cuarta entrega, queda Victoria para rato.

El mago del thriller británico: Jed Mercurio

Quien busque un thriller absorbente de origen británico, también en Netflix, debería acudir a Jed Mercurio. Por un lado, la miniserie Bodyguard, cuenta con el aval tanto de la crítica como del público: el sexto y último episodio fue visto por más de 10 millones de espectadores en la BBC, marcando un impresionante 47,9% de share. El actor de Juego de tronos Richard Madden protagoniza la historia como el guardaespaldas del título, un veterano de guerra reconvertido en policía a quien encargan la protección de la ministra de interior, una política a la que detesta. Terrorismo, conspiraciones y alguna escena sexual de alto voltaje se mezclan en este adictivo drama donde nada es lo que parece.

Por otro lado, Line of Duty lleva cinco temporadas volando la cabeza de los televidentes con las investigaciones de tres policías de la unidad anticorrupción AC-12: el superintendente Ted Hastings (Adrian Dunbar) y los detectives Kate Fleming (Vicky McClure) y Steve Arnott (Martin Compston). En España las cuatro primeras temporadas de este drama policiaco están disponibles en Netflix y las cinco en Movistar+. Por cierto, la BBC ya ha renovado la serie por una sexta entrega.

La pluma detrás de las mujeres poderosas: Sally Wainwright

En clave femenina y feminista, Happy Valley es una de las opciones más interesantes. Porque el éxito de sus dos temporadas permitió a Sally Wainwright vender su sueño: Gentleman Jack. Y porque tres años después de su final, la creadora está trabajando en una tercera temporada.

Por un lado, Happy Valley es la antítesis de la testosterona masculina que suele acompañar al género policiaco. La protagonista es Catherine Cawood (Sarah Lancashire) una policía rural de 40 y tantos años que, divorciada de su marido, vive con su hermana Clare (Siobhan Finneran), una mujer ex adicta al alcohol y la heroína. Juntas crían a Ryan, el nieto de la sargento, un niño que, sin entrar en muchos spoilers, perdió a su madre en circunstancias traumáticas. Cuando el responsable de la tragedia, Tommy Lee Royce (James Norton), sale de la cárcel, Cawood decide buscarlo y hacerle pagar por su crimen. Después de pasar por Netflix y Movistar, esta serie no está disponible en ninguna plataforma actualmente. Pero siempre puede verse en DVD.

Por otro, Gentleman Jack es una serie tan fascinante como la mujer real que la inspira: Anne Lister. Terrateniente, intelectual autodidacta, viajera, montañera, escritora y hábil seductora abiertamente lesbiana, esta heroína decimonónica no solo hizo con su vida lo que le vino en gana, sino que dejó testimonio de ello en sus extensos –y en parte encriptados– diarios, que escribió a lo largo de más de tres décadas. Suranne Jones (Doctora Foster) protagoniza esta adaptación de sus memorias como Lister, quien al comienzo de la serie regresa a Halifax tras haber pasado una época viajando por Europa. Los primeros capítulos narran sus intenciones de reformar la vieja finca familiar, Shibden Hall, y revitalizar las minas de carbón propiedad de su familia mientras busca a su futura compañera de vida. Esta coproducción de la BBC y HBO se puede ver en este último servicio en España. Y ha sido renovada por una segunda entrega.

Tragicomedia para cerrar las heridas del pasado: Back to Life

Tras pasar 18 años en la cárcel, Miri (Daisy Haggard) afronta el reto de reinsertarse en la sociedad. Con más de 30 años, sin trabajo y sin amigos, regresa a casa de sus padres en un pequeño pueblo de Inglaterra donde nadie ha olvidado el crimen que cometió. Esta es la premisa de Back to Life, una dramedia, en ocasiones más drama (y misterio) que comedia, creada, escrita y protagonizada por la citada Haggard.

Este secretito del sibarita catálogo de Filmin logró sustituir con éxito a la multipremiada Fleabag en la BBC. No en vano, sus productores eran los mismos: Harry y Jack Williams. En este caso, el humor negro sirve para reflexionar sobre las segundas oportunidades, las heridas del pasado, la falta de autoestima, los prejuicios o la construcción de los relatos a medida que el célebre asesinato, hábilmente oculto por el guion, se va desentrañando. Por cierto, esta serie ha sido renovada por una segunda temporada.

Dramedies adolescentes para todos los gustos

Jonathan Entwistle dinamita el típico chico conoce a chica con The End of The Fucking World, una retorcida a la par que conmovedora historia de autodescubrimiento basada en el cómic homónimo de Charles Forsman. La premisa: James y Alyssa, dos adolescentes más inadaptados que rebeldes, se embarcan en un viaje por carretera donde la muerte los acecha. Sobre todo a ella.

Las interpretaciones de Alex Lawther y Jessica Barden son tan espectaculares como la relación de amistad, afecto, confianza y ayuda mutua que se termina estableciendo entre ellos. Recién estrenada la segunda temporada en Netflix, este drama de Channel 4 se erige como una joya de ese ¿género? tan difícil de acotar como la ficción juvenil.

Para terminar, otra interesante aproximación al audiovisual juvenil de probado atractivo global es Sex Education. Si atendemos a las cifras de Netflix, más de 40 millones de hogares vieron esta serie en el mes posterior a su estreno el pasado 11 de enero.

No es de extrañar vista la alquimia perfecta que ha logrado. Para los chavales: el protagonista es Otis Milburn (Asa Butterfield), un joven inadaptado que de manera fortuita monta un consultorio sexual donde atiende a sus compañeros de instituto. Para los nostálgicos: Gillian Anderson, la actriz que durante 25 años interpretó a la agente Dana Scully en Expediente X, encarna a su madre, una terapeuta sexual que constantemente le incomoda con su franqueza hablando y disfrutando del sexo. Para todos: esta improbable premisa permite a la ficción abordar cuestiones como la masturbación y el placer femenino, el aborto, la homofobia, el bulling o las redes sociales. Renovada también por una segunda temporada, los nuevos capítulos llegarán a la plataforma a comienzos de 2020.