The objective

Further

Cultura viral

Cultura viral

¿Por qué el rechazo de un padre conduce a un adolescente a la soledad?

Foto: Andrew Neel | Unsplash

Nuestra infancia y adolescencia tiende a marcarnos profundamente a lo largo de nuestra vida. Un estudio reciente demuestra que los adolescentes que se enfrentan al rechazo de su padre experimentan, con mayor probabilidad, una ansiedad que les inhabilita notablemente en las relaciones sociales y que les conduce, en último término, a la soledad.

Así, la investigación, liderada por Hio Wa Mak, doctorando en desarrollo humano y estudios familiares por la Universidad Estatal de Pensilvania (Estados Unidos), examina cómo este rechazo está detrás de los cambios emocionales en los jóvenes, que afectan a sus sentimientos y en sus amistades. “Hemos descubierto que el rechazo del padre aumenta la ansiedad en los adolescentes, incluso cuando se aborda el problema a una edad temprana”, dice Mak en unas declaraciones recogidas por la revista especializada Futurity.

Mak sostiene que la influencia paterna tiene, pues, una importancia decisiva en el desarrollo de un equilibrio emocional por parte del adolescente, lo cual se evidencia posteriormente en su capacidad para forjar amistades más sólidas y positivas. Aquellos que no tienen la misma suerte sufren una mayor tendencia a empeorar su rendimiento académico y a presentar síntomas de depresión. Este tipo de ansiedad, que los expertos reconocen como ansiedad social, es una de las principales amenazas para su desarrollo: les produce un miedo extraordinario al juicio negativo de quienes le rodean y les empuja a soportar las relaciones sociales con angustia, cuando no tratan de evitarlas.

¿Por qué el rechazo del padre conduce a los adolescentes a la soledad?

Foto: Warren Wong/Unsplash

Los investigadores sostienen que con este trabajo les interesaba descubrir cómo lidian los jóvenes con esta delicada situación familiar, y para ello centraron su trabajo en 687 familias compuestas por un padre, una madre y un adolescente, dividiéndolo en tres etapas –correspondientes a los tres últimos cursos de instituto–. Mientras tanto, analizaban el progreso. Los autores entrevistaron a los padres por separado, les preguntaron por sus emociones, observaron los distintos momentos de amor, desconfianza e insatisfacción respecto al hijo. Hicieron lo propio con el adolescente, que debía responder también sobre su situación en la escuela y sobre sus amistades.

Tras estudiar los escenarios resultantes, observaron las consecuencias del rechazo del padre, de la madre y el clima general de la familia sobre el joven y comprobaron cómo incrementaban en él los síntomas de ansiedad social, especialmente en el último año de instituto. Curiosamente, el rechazo del padre era el que peores secuelas dejaba en los adolescentes.

Estas conclusiones son decisivas a la hora de buscar soluciones y estrategias de intervención a nivel personal y familiar, principalmente reforzando la relación paterno-filial. “Habitualmente intervenimos y nos esforzamos por promover las relaciones con los compañeros enfocándonos en el entorno escolar”, dice Gregory Fosco, profesor asociado en desarrollo humano y estudios familiares en la misma universidad. “Creo que estos hallazgos sugieren que también deberíamos acercarnos a las familias para ayudarles y fomentar este sentido de unión y conexión. Quizá estemos pasando por alto a la familia, cuando es una parte fundamental”.

Noticias en tu inbox

¿Sin tiempo para las noticias? Nuestro equipo de redacción selecciona lo más relevante de la actualidad del día y confecciona para ti una Newsletter diaria que va directamente a tu bandeja de entrada. Suscríbete para recibir las noticias de última hora, los reportajes más fascinantes y las opiniones más razonadas.