Por qué Túnez no es una opción para los migrantes del Open Arms

Sociedad

Por qué Túnez no es una opción para los migrantes del Open Arms

107 personas siguen sufriendo el abuso de los que pretenden tapar un «fracaso político» provocando el sufrimiento innecesario a los más vulnerables

por Lidia Ramírez

Hacinados, desesperados, con ataques de pánico, con amenazas de suicidio, con intentos de autolesión, frustrados… Así se encuentran los 107 migrantes a bordo del Open Arms que ya suman 18 días, con sus 18 noches, en el buque. Una embarcación que se encuentra a la deriva a 800 metros de la isla italiana de Lampedusa que ha cerrado sus puertos a 107 personas, entre ellos sirios, magrebíes y sudaneses, que solo persiguen un objetivo: sobrevivir.

Ante esta «pésima» y preocupante situación, el Gobierno español ofrecía en un primer momento el puerto de Algeciras para arribar. Sin embargo, la ONG rechazaba esta propuesta ante los riesgos ligados a navegar durante cinco días. Horas más tarde, el Ejecutivo en funciones de Pedro Sánchez proponía abrir el puerto «más cercano», siendo esté el de Mahón –Menorca–. Así, tras una primera negativa por parte de la organización debido a la «incapacitación» del barco para viajar de manera segura hasta este destino debido a la crisis vivida a bordo, la ONG se ha abierto a llegar hasta un puerto español si los Gobiernos de España e Italia ofrecen asistencia y ponen «los medios necesarios» para garantizar la seguridad de la tripulación y de los inmigrantes a bordo.

Sin embargo, la polémica está servida y cientos han sido las personas que en redes sociales han pedido al Open Arms que desembarcase en Túnez, país que se encuentra a algo más de dos horas. Las Islas Baleares están a dos días.

Ante esta situación cabe preguntarse, ¿es Túnez un puerto seguro para el desembarco de 107 migrantes?

En primer lugar, Iván Martín, investigador asociado del GRITIM-Interdisciplinary Research Group on Immigration de la Universidad Pompeu Fabra, aclara a este periódico que el concepto puerto seguro no está perfectamente definido en ningún sitio. «Lo único que dice el Derecho marítimo internacional es que cualquier nave tiene una obligación de prestar auxilio a las personas que encuentren en el mar que estén en situación de peligro y llevarlas a puerto seguro. Pero no indica qué es un puerto seguro ni país seguro». Ejemplo de ello, argumenta, es que Alemania declara Afganistán como país seguro –en 2018, las muertes de civiles en este país alcanzó un nuevo récord: 3.804, según la ONU–.

«Lo lógico en el marco del Derecho marítimo es que puerto seguro signifique el puerto más cercano en el que las personas rescatadas no incurran en los peligros de los que se les ha rescatado. Un sitio donde puedan comer y donde no se ahoguen». Entonces, atendiendo a esta forma de entender el concepto, para Martín, Túnez sí sería un puerto seguro.

Por qué Túnez no es una opción para los migrantes del Open Arms

Dos sanitarios atienden a una de los 107 migrantes a bordo del Open Arms. | Foto: Francisco Gentico | EFE

Sin embargo, hay algo que no podemos olvidar. Si bien como dice el investigador asociado del GRITIM, los migrantes llevados a Túnez «no van a morir de hambre», hay que tener en cuenta que el país africano no tiene ley de asilo, a pesar de ser firmante de la Convención de Ginebra de 1951, lo que deja a los refugiados reconocidos por ACNUR en una situación legal precaria.

En este sentido, Ruth Ferrero, profesora de Ciencia Política de la Universidad Complutense de Madrid, aclara a The Objective que lo importante no es poner atención en si Túnez es o no puerto seguro, la cuestión, según la experta, es que como ciudadanos «debemos exigir a los que nos gobiernan el cumplimiento del estado de derecho».

«Túnez puede y de hecho acoge personas solicitantes de asilo y refugio vía ACNUR –según la oficina local del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, hay 1.093 refugiados registrados en Túnez–, pero como no hay ley de asilo las personas refugiadas quedan en un limbo legal que no les permite acceder al permiso de residencia y trabajo y les condena a la irregularidad y la indefensión sin ningún tipo de derechos en ese país», explica, a lo que agrega: «Al trabajar en situación de irregularidad cobran menos que los tunecinos lo que podría llevar a una quiebra de la cohesión social».

Además, a este vacío legal que les impide trabajar en condiciones legales, hay que añadir que una vez en el país, este se convierte para ellos en una cárcel a cielo abierto, y es que para salir de Túnez por su propio pie deben pagar unos 1.000 euros por haber residido ilegalmente en él. Entonces, ¿es Túnez un puerto y un país seguro para migrantes?

Mientras buscamos la respuesta, entre rifirrafes entre España e Italia y la pasividad de la Unión Europea, 107 personas siguen sufriendo el abuso de los que pretenden tapar un «fracaso político» provocando el sufrimiento innecesario a los más vulnerables.