¿Por qué una nevada provoca el caos en la AP6?

Futuro

¿Por qué una nevada provoca el caos en la AP6?

No fue una tormenta tropical. No fue una ciclogénesis explosiva ni un huracán. Fue una típica nevada invernal avisada con la suficiente antelación. Pero más de 3.000 usuarios de la AP6, una de las principales autopistas de España, quedaron atrapados en ella durante 18 horas entre los días sábado 6 y domingo 7 de enero. Tanto la Dirección General de Tráfico como los ministerios de Fomento e Interior así como la propia concesionaria de la autopista, Iberpistas (partcipada al 100% por Abertis), han eludido responsabilidades por el caos generado.

por The Objective

No fue una tormenta tropical. No fue una ciclogénesis explosiva ni un huracán. Fue una típica nevada invernal avisada con la suficiente antelación. Pero más de 3.000 usuarios de la AP6, una de las principales autopistas de España, quedaron atrapados en ella durante 18 horas entre los días sábado 6 y domingo 7 de enero. Tanto la Dirección General de Tráfico como los ministerios de Fomento e Interior y la propia concesionaria de la autopista, Iberpistas (partcipada al 100% por Abertis), han eludido responsabilidades por el caos generado.

La nieve llevaba cayendo sin parar desde el sábado por la mañana e Iberpistas asegura que inició un plan coordinado con la DGT y el Ministerio de Fomento desde aquel momento que incluía, según la concesionaria, 170 trabajadores y 31 máquinas quitanieves. Pero este operativo, aun si se realizó tal como describe la concesionaria, falló. Por la tarde ya solo había un carril transitable y cerca de las cinco se cortó el tráfico y los conductores y ocupantes de los vehículos que circulaban por la AP6 quedaron atrapados, sin asistencia y sin información sobre cuándo se reanudaría el tráfico.

La Agencia Estatal de Meteorología había avisado ya desde el 4 de enero que habría intensas nevadas en la mitad norte y en el centro de la Península Ibérica y la Guardia Civil había lanzado alertas similares. Es un dato que exculpa del caos a las víctimas, a quienes intentó responsabilizar en parte el director de la DTG, Gregorio Serrano, e Iberpistas, por no haber hecho caso a las advertencias.

Precisamente uno de los factores del colapso fue la falta de información recibida. De hecho, cuando a última hora de la tarde se reabrió momentáneamente la AP6, el director de la DGT tuiteó que la vía estaba abierta en ambos sentidos y que en ella se circulaba «lentamente». Además, recomendaba «solo circular por urgente necesidad». Lo cierto es que, para entonces, ya estaba completamente colapsada la autopista. Ese aviso de Serrano, similar a otro de la Guardia Civil, animó a distintos conductores que se encontraban en áreas de servicio a regresar a la carretera.

El hecho de que los conductores no llevaran cadenas fue otro de los factores que contribuyó al colapso, pero, de nuevo, esto no es culpa de ellos. En ningún momento hubo obligación de circular con cadenas (aunque siempre es recomendable llevar un juego en condiciones meteorológicas adversas). Los únicos avisos que se publicaron en las pantallas de la autopista incluían mensajes genéricos como «circular con precaución». Sí hubo obligación de conducir con cadenas en la autovía A1, en la Comunidad de Madrid, donde también hubo problemas de tráfico, pero no de la magnitud de los de la AP6.

De momento, la Fiscalía de Madrid ya está investigando lo sucedido para intentar averiguar si en algún momento los hechos fueron constitutivos de delito. También la oposición ha pedido responsabilidades al Gobierno por lo sucedido.