¿Por qué a los madrileños se les llama gatos?
Foto: Koen Eijkelenboom

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¿Por qué a los madrileños se les llama gatos?

A los malagueños se les dice boquerones, burros a los de Chinchón, y a los madrileños, gatos. Pero, ¿por qué se les conoce con el nombre de este felino a los habitantes de Madrid? 

por The Objective

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A los malagueños se les dice boquerones, burros a los de Chinchón, lagartos a los jienenses y a los madrileños, gatos. Pero, ¿por qué se conoce con el nombre de este felino a los madrileños?. 

En el día de su patrón, San Isidro Labrador, recordamos algunas de las leyendas que dan explicación a este curioso apodo.

La teoría más popular se remonta a la época medieval, en concreto al año 852. España estaba dominada entonces por los árabes y Muhammad, hijo de Abderramán II, fundó la villa de Mayrit (origen árabe de Madrid), fuertemente protegida por una muralla construida con piedras de las canteras de la sierra madrileña.

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Christian Wright/Unsplash

Situada en un lugar estratégico, Madrid fue objeto de numerosos intentos de conquista. Sin embargo, no fue hasta 1083 cuando el ejército cristiano de Alfonso VI se embarcó en un ambicioso proyecto: liberar Toledo del dominio musulmán. Pero, como gran guerrero que fue, el monarca consideró que a 60 kilómetros de Toledo, Mayrit era una fortaleza de gran relevancia estratégica y táctica, y que primero sería necesario hacerse con ella.

Las crónicas cuentan que al llegar las tropas a la puerta de la Vega, uno de los tres accesos que tenía la muralla, un ágil soldado empezó a escalar el muro ,de unos 12 metros de altura, con gran destreza ayudado únicamente por una daga que iba clavando en las juntas de las piedras. Lo hizo tan intrépidamente y tan rápido que dicen que desde abajo parecía un gato. Una vez arriba, permitió el acceso de las tropas cristianas y cambió la bandera mora por la enseña cristiana.

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Marko Korevec/Unsplash

Después de esta hazaña, al soldado trepador le empezaron a llamar gato y también a los miembros de su familia, convirtiéndose con los años en el apelativo más conocido de los habitantes de la ciudad. Sin embargo, en este punto hay que hacer un pequeño inciso, y es que no todos los madrileños son gatos. Sólo y únicamente aquellos que nacieron en Madrid y cuyos padres y abuelos también lo hicieron.

Pero, no sólo esta valerosa e heroica historia es la única teoría de por qué a los ciudadanos de la capital de España se les llama gatos. Hay otra leyenda que dice que en época cristiana había que pagar un peaje para entrar a la ciudad por alguna de sus puertas: Alcalá, Toledo, Hierro o Felipe IV. Pero como no todo el mundo tenía dinero, eludían esta tasa escalando las puertas como los gatos.

Otra hipótesis, aunque eso sí, la menos fundamentada, es que a los madrileños se les conoce como a estos felinos porque les gusta mucho salir por la noche, al igual que a los gatos.