¿Hay perros zurdos?
Foto: Camylla Battani

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¿Hay perros zurdos?

Tal y como ocurre con los humanos, los perros muestran preferencia por usar una pata sobre la otra. Es lo que conocemos como: lateralidad.

por Carola Melguizo

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¿Con qué mano escribes? Probablemente con la derecha. Se calcula que casi el 90% de los humanos son diestros. Pero, ¿qué pasa con los perros? ¿Tienden también a usar una pata más que la otra? ¿Hay perros zurdos?

Curiosamente, sí. Hay perros zurdos, hay perros diestros y hay perros ambidiestros. Tal y como ocurre con los humanos, los perros muestran preferencia por usar una pata sobre la otra. Es lo que los científicos denominan: lateralidad. El cerebro está dividido en dos hemisferios. Cada uno tiene su propia función y anatomía. En el caso de un individuo zurdo, el hemisferio predominante es el derecho mientras que en uno diestro, es el izquierdo. 

Sin embargo, entre perros y humanos hay una diferencia importante: la distribución entre zurdos y diestros es más uniforme en el caso de los canes. Y son muchos los que se sienten igual de cómodos usando cualquiera de las dos patas. Personas naturalmente ambidiestras, en cambio, hay muy pocas y se estima que solo un 10% son zurdas. Perros que prefieren usar la pata izquierda, hay muchos. Ahora bien, determinar el porcentaje exacto es, desafortunadamente, imposible ya que el resultado depende la forma en la que se mida la lateralidad.

Foto: Arseny Togulev | Unsplash.

¿Cómo se determina la preferencia de la pata de un perro?

Hay muchos métodos para determinar la pata dominante de un perro. Pero, sea cual sea el utilizado, es importante repetir el ejercicio en momentos y circunstancias diferentes para buscar patrones de conductas en el animal antes de sacar conclusiones. La mayoría de los estudios de investigación, sin embargo, para observar la lateralidad utilizan uno de estos dos métodos:

La prueba del KONG: El KONG es un juguete de caucho resistente con el interior hueco que ofrece estimulación física y mental al perro, ya que debe sostenerlo con una pata para poder acceder al premio, que no es más que la comida que hemos puesto dentro. La prueba, por tanto, consiste en darle al animal un KONG que se ha llenado previamente con su chuche o comida favorita y observar qué pata utiliza para sostenerlo. Puede usar siempre la misma o ir cambiando. En este caso, se compara el número de veces que usa la pata derecha con el número de veces que usa la izquierda y con el número de veces que usa ambas al mismo tiempo. La pata más utilizada es, evidentemente, la pata dominante o de preferencia.

La prueba del primer paso: En este caso, los investigadores evalúan qué pata delantera usa el perro para dar su primer paso desde una posición de pie neutra y nivelada. Para establecer la preferencia del animal, hay que repetir la prueba varias veces. La pata más utilizada, es la dominante. A diferencia del anterior, este método no depende del nivel de motivación que tenga el perro por la comida ni necesita ningún tipo de equipamiento, por lo que es más fácil de implementar en los diferentes estudios. Pero todavía queda mucho por investigar. Los resultados muestran que la gran mayoría de los perros usan primero la pata derecha para dar un paso adelante. No ocurre lo mismo, en cambio, con los otros métodos por lo que los investigadores apuntan que hay una relación entre la marcha y la lateralidad que todavía no se ha estudiado lo suficiente.

Foto: Steve Tsang | Unsplash.

Otras opciones para estudiar la lateralidad de tu perro en casa

Saber si tu perro es diestro, zurdo o ambidiestro es muy sencillo. Eso sí, recuerda repetir el mismo ejercicio diferentes días, a diferentes horas antes se sacar conclusiones. Estos son los métodos más populares: 

Con una chuche: Según el tamaño del animal, pon una chuche debajo del sofá o sobre una mesa a una distancia prudente que le permita alcanzarla -para evitar la frustración- pero no con el hocico. La idea es que se vea obligado a usar una de las dos patas y presta atención a cuál usa primero.

Con un hueso: Si tu perro es de los que disfruta horas masticando un hueso, lo tienes muy fácil. Simplemente observa qué pata utiliza con más frecuencia para sostener el hueso mientras lo mastica.

Con el bozal: Son pocos los animales que llevan bien tener que usar un bozal. La inmensa mayoría se siente incómodo y, como es lógico, intenta quitárselo. ¿Qué pata usa tu perro para esto? La primera que se lleve primero al hocico será su pata dominante.

¿Hay perros zurdos?

Foto: Kristine Tanne | Unsplash.

¿Afecta la lateralidad el comportamiento?

La preferencia al usar una u otra pata, tal y como ocurre con las manos en el caso de los humanos, se relaciona con la actividad de los dos hemisferios del cerebro. Y como cada hemisferio está involucrado en el procesamiento de determinadas emociones, es posible que la lateralidad afecte tanto la personalidad como el comportamiento del animal. Por supuesto, se trata simplemente de un factor más, un indicio, pero nunca de algo determinante. Mucho menos algo que pueda, en ningún sentido, limitar las posibilidades del animal. 

Uno de los estudios pioneros en esta área fue liderado por el Dr. Nick Branson, de la Universidad de Nueva Inglaterra. Los resultados sugieren que la forma en que los perros usan sus patas puede ser una señal de cómo reaccionan ante el ruido. Los perros ambidiestros son, según Branson y su equipo, más reactivos a ruidos fuertes como pueden ser las tormentas eléctricas o los fuegos artificiales. En sus palabras: “La reactividad intensa, por lo tanto, se asocia con una menor fuerza de lateralización cerebral”. Dato importante si consideramos que el miedo al ruido es una de las principales razones por las que muchos perros son rechazados en programas de entrenamiento como perros de asistencia o de trabajo.

Otros estudios han analizado la relación de la lateralidad con la tasa de éxito de los perros en los programas de entrenamiento para ser perro guía, en la resolución de problemas y en la agresividad hacia los extraños. Se trata, en su mayoría, de estudios pilotos, con muestras pequeñas, pero sin duda un primer paso importante para determinar el vínculo existente entre el comportamiento, la personalidad y la preferencia o no que tienen los perros al usar una pata u otra pata