Seis mitos y nueve verdades sobre el cáncer de mama
Foto: Pablo Heimplatz

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Seis mitos y nueve verdades sobre el cáncer de mama

En el Día Mundial Contra el Cáncer de Mama, hablamos con el oncólogo Jesús Soberino, de la Unidad de Cáncer de mama y cáncer cutáneo de IOB Institute of Oncology (Hospital Quirónsalud Barcelona), para desmontar algunos falsos mitos referentes a esta enfermedad.

por Lidia Ramírez

1 de cada 8 mujeres tendrá cáncer de mama a lo largo de su vida. Siendo el tumor más frecuente en las mujeres occidentales, afecta a 670.000 individuos cada año en el mundo, provocando medio millón de muertes. En España se diagnostican alrededor de 32.825 nuevos cánceres de este tipo cada año, según datos facilitados por la Asociación Española contra el Cáncer (AECC), situándose en segundo lugar en incidencias por encima del cáncer de próstata.

Tal vez por ello se han generado muchas dudas en torno a este tipo de tumor, algunas ciertas, pero también muchos mitos sin fundamento que pueden causar preocupaciones innecesarias e, incluso, complicar decisiones acertadas de prevención y tratamiento.

Por ello, en el Día Mundial Contra el Cáncer de Mama, hablamos con el oncólogo Jesús Soberino, de la Unidad de Cáncer de mama y cáncer cutáneo de IOB Institute of Oncology (Hospital Quirónsalud Barcelona), para desmontar algunos falsos mitos referentes a esta enfermedad.

Principales mitos respecto al cáncer de mama

1. El cáncer de mama se desarrolla en unos pocos días: según Soberino, dada la biología del cáncer es «imposible» que éste se pueda desarrollar en pocos días, ya que aunque el índice proliferativo (la «velocidad de crecimiento»  del tumor) sea muy elevado, se necesitarían varios meses para que desde una célula o unas pocas células se llegase a desarrollar un tumor palpable. Por lo tanto, «es imposible que un tumor palpable se pueda desarrollar desde una célula en pocos días».

2. Un golpe fuerte en el pecho puede causar cáncer: «A día de hoy no se puede asumir que los traumatismos mamarios sean causa del cáncer de mama», apunta el oncólogo. No obstante, el experto aclara, que lo que sí puede ocurrir es que ante un traumatismo, la mujer se toque o explore el pecho descubriéndose un posible tumor.

3. Es un cáncer exclusivo de mujeres: Falso. Si bien es cierto que es un cáncer mucho más frecuente en mujeres (aproximadamente 100 casos en mujeres por cada caso en hombres), existe el cáncer de mama en el varón. De hecho, según el Instituto Nacional del Cáncer, cada año en España a 250 varones se le detecta esta enfermedad. «En el caso de los varones la posibilidad de existencia de una alteración hereditaria parece más elevada, por lo que en ellos el estudio genético se debería realizar independientemente de edad, antecedentes familiares o subtipo», hace hincapié el experto.

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Foto: Ken Treloar/Unsplash

4. Si alguien de mi familia lo sufrió, yo también lo tendré: Los antecedentes familiares son un factor a tener en cuenta a la hora de predecir el riesgo de cáncer. Debemos tener en cuenta no solo el tipo de cáncer de mama, sino también la edad de diagnóstico en los familiares y el grado de parentesco. Sin embargo, no es condición necesaria la afectación en la madre o familiar, ya que según Soberino «tendríamos que tener en cuenta edad de diagnóstico y subtipo de cáncer de mama, para de esta forma estimar el riesgo personal de cada mujer». Además, hay que tener en cuenta que, aunque si nuestra madre lo tuvo tenemos un 5% más de riesgo de padecerlo, el 70% de los cánceres de mama son totalmente aleatorios.

5. Detectar una bolita es el único síntoma de cáncer de mama: El cáncer de mama puede presentarse como un tumor palpable, pero también bajo otros signos clínicos como serían, alteraciones en el complejo areola-pezón (inversión), piel de naranja, signos de edema o eritema, asimetría mamaria, secreción por el pezón… «Es importante, por tanto, estar atentas a cualquier pequeño cambio y ante la persistencia del mismo consultar para poder llevar a cabo un estudio adecuado», aconseja el oncólogo

6. Tener cáncer en una mama hace muy posible tenerlo en otra: «Si tenemos en cuenta los factores de riesgo reconocidos hasta ahora para el desarrollo de cáncer de mama, ambas mamas estarían expuestas por igual a dichos factores». Sin embargo, este axioma solo es válido si somos portadoras del gen mutante que interviene en algunos tipos de cáncer de mama, pero incluso en este caso, la probabilidad de padecerlo en la otra mama se limita a un 40%.

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Sydney Rae/Unsplash

Las causas reales más frecuentes

Según la American Society of Clinical Oncology, estas son las causas que principalmente aumentan el riesgo de cáncer de mama:

1. La edad: El riesgo de desarrollar cáncer de mama aumenta a medida que la mujer envejece y, en la mayoría de los casos, la enfermedad se desarrolla en mujeres de más de 50 años.

2. Antecedentes familiares de cáncer de mama: El cáncer de mama puede ser hereditario si en tu familia hay parientes de primer grado, como madres, hermanas e hijas, a quienes se les haya diagnosticado cáncer de mama, en especial antes de los 50 años. Además, la American Society of Clinical Oncology apunta que si un hombre o mujer en tu familia ha desarrollado cáncer de mama de forma temprana «es importante que hable con su médico», ya que esto podría ser signo de que tu familia porta una mutación hereditaria del gen del cáncer de mama.

3. Antecedentes familiares de cáncer de ovario: Las mutaciones de los genes BRCA1 y BRCA2 pueden aumentar considerablemente el riesgo de desarrollar tanto cáncer de ovario como de mama. Por lo tanto, las mujeres con un diagnóstico de cáncer de ovario hereditario producto de una mutación del gen BRCA corren un mayor riesgo de también padecer cáncer de mama

4. No tener hijos o tenerlos después de los 30: Las mujeres que tuvieron su primer embarazo después de los 35 años o las que nunca tuvieron un embarazo tienen un mayor riesgo de padecer cáncer de mama. El embarazo puede ayudar a proteger contra el cáncer de mama porque empuja a las células mamarias hacia la última fase de maduración.

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Foto: Julie Johnson/Unsplash

5. Menstruación temprana o llegaron a la menopausia tardía: Las mujeres que comenzaron a menstruar antes de los 11 o 12 años o llegaron a la menopausia después de los 55 años tienen un mayor riesgo de padecer cáncer de mama. Esto se debe a que las células mamarias están expuestas al estrógeno y a la progesterona durante un tiempo más prolongado.

6. Tomar anticonceptivos orales o pastillas anticonceptivas: Algunos estudios sugieren que los anticonceptivos orales aumentan levemente el riesgo de padecer cáncer de mama debido a que estas píldoras contienen altos niveles de estrógenos y progesterona. Sin embargo, este tema aún es objeto de investigación ya que otros estudios no han mostrado relación entre el uso de anticonceptivos orales y el desarrollo de cáncer de mama.

7. Raza: Las mujeres de raza blanca tienen más probabilidades de desarrollar cáncer de mama que las mujeres de raza negra, pero entre las mujeres menores de 45 años, la enfermedad es más frecuente en las mujeres de raza negra que en las mujeres jóvenes de raza blanca. Los motivos de las diferencias de supervivencia incluyen diferencias en la biología, otras afecciones de salud y factores socioeconómicos que afectan el acceso a la atención médica.

8. Obesidad, sobrepeso y actividad física: Estudios recientes han demostrado que las mujeres con sobrepeso u obesidad tienen mayor riesgo de padecer cáncer de mama. Estas mujeres también tienen un mayor riesgo de que el cáncer reaparezca después del tratamiento. Por el contrario, el aumento de la actividad física se asocia con la reducción del riesgo de desarrollar cáncer de mama y con un riesgo menor de que el cáncer reaparezca después del tratamiento.

9. Alcohol: la investigación actual sugiere que consumir más de una o dos bebidas alcohólicas por día, lo que incluye cerveza, vino y licor, aumenta el riesgo de padecer cáncer de mama, así como también el riesgo de que el cáncer reaparezca después del tratamiento.