El misterioso virus que está contagiando a cientos de niños en EEUU
Foto: Un Investigador

Investigations

El misterioso virus que está contagiando a cientos de niños en EEUU

<p>Su nombre t&eacute;cnico es enterovirus D68. Aparentemente, no es m&aacute;s que un resfriado. Sin embargo, la hospitalizaci&oacute;n de centenares de menores en Estados Unidos ha hecho saltar las alarmas sanitarias en el pa&iacute;s. &iquest;Planea de nuevo la sombra de la polio en el pa&iacute;s o se trata de un virus autoinmune?</p>

por The Objective

Actualizado:

El enterovirus D68, pariente de la polio, hace saltar las alarmas sanitarias en Estados Unidos (Eric Thayer/REUTERS)

Amenaza con convertirse en una nueva epidemia. Mientras tanto, ha logrado desatar la alarma sanitaria en Estados Unidos, sobre todo, en el medio oeste del país. Cientos de niños han acudido al hospital con los mismos síntomas en los estados de Colorado, Illinois y Ohio. Tos, fiebre y dolores musculares. Aparentemente, se trata de un simple resfriado. Sin embargo, el virus responsable de esta masiva hospitalización de menores es el enterovirus D68 (EV-D68), un pariente de la tan temida poliomielitis.

Según informan medios locales, en Kansas City, cerca de 450 niños han sido tratados en el Hospital Infantil de la Misericordia; 60 de ellos, bajo cuidados intensivos, según el portavoz Jake Jacobson. Al menos 19 de esos menores dieron positivo para enterovirus D68 (EV-D68), según el Departamento de Salud y Servicios para Personas Mayores de Missouri. En Denver han aumentado los diagnóstcos de enfermedades respiratorias y los hospitales ya han enviado muestras al laboratorio para confirmar si son originadas por el mismo virus. En el Hospital de las Montañas Rocosas atendieron a cinco niños en cuidados intensivos y 20 más en la unidad de pediatría.

¿El fantasma de la polio?

Fue el pasado mes de febrero cuando un grupo de investigadores de la Universidd de Stanford identificó un síndrome similar a la polio en un grupo de cinco niños de California. Según el autor del estudio, Keith Van Haren, representaban la posibilidad de que un síndrome infeccioso similar a la poliomielitis estuviese echando raíces en California.

Los menores sometidos a análisis por este grupo de investigadores padecían parálisis en una o varias extremidades. Fue algo repentino que se agravó en cuestión de un par de días. Todos habían sido vacunados contra la polio previamente. Tres de ellos habían sufrido una enfermedad respiratoria antes de que los síntomas comenzasen a manifestarse. Dos de los niños dieron positivo en la prueba del enterovirus-68. Sin embargo, en los otros tres casos no lograron identificar la causa de una parálisis cuya recuperación era muy pobre tras seis meses de seguimiento.

Un simple virus

No obstante, existe otra posible explicación. No se descarta que la infección respiratoria sea, en realidad, una enfermedad autoinmune. En este caso, el culpable sería el propio sistema inmunitario del paciente que, en vez de proteger su organismo, lo ataca.

Pero, tal y como explica a Investigations el doctor Rafael Timermans, lo verdaderamente raro es que «que sea necesario hospitalizar a pacientes afectados a causa de su intensidad. Eso ademas de que desde 1960 solo se hayan identificado en unos 100 pacientes y, de repente, sin motivo aparente, haya un brote con cientos de afectados». Ante la alerta sanitaria generada considera positivo que no haya que lamentar muertos, aunque advierte «que los hospitalizados con necesidad de cuidados intensivos llegan llegan hasta el 15 % y es muy fácil contagiarse».

Según fuentes consultadas por Investigations, existen más de 100 tipos de enterovirus. En realidad, un simple resfriado de verano se debe a este tipo de virus. Pero el entorovirus D68 es poco frecuente y muy peculiar. El doctor Timermans coindice en señalar a Investigations que en «los últimos años han surgido brotes de enfermedades respiratorias causadas por virus, contra las que apenas tenemos armas. La gripe aviar y la gripe A son ejemplos que afortunadamente no tuvieron efectos catastróficos, a pesar de que se sospechó que pudiera pasar».

A diferencia de la mayoría de los enterovirus que causan una enfermedad clínica manifiesta como una enfermedad leve del tracto respiratorio superior, enfermedad eruptiva febril o enfermedad neurológica -como, por ejemplo, meningitis aséptica y encefalitis-, el EV-D68 está asociado casi exclusivamente con las enfermedades respiratorias.

Sin grandes remedios

De acuerdo con el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, en inglés) no existe, por el momento, un tratamiento específico para este tipo concreto de enterovirus. Los pacientes que han sido hospitalizados han recibido asistencia respiratoria con la que mantener abiertas sus vías respiratorias. Además, serán sometidos a la denominada “terapia de apoyo”, un refuerzo con el que ayudar al sistema inmunológico del paciente a combatir la infección.

Pese al peligroso parentesco de este virus con la poliomielitis no se ha desarrollado aún una vacuna o antibiótico capaz de combatirlo. «El tratamiento es sintomático. No tiene tratamiento específico, como casi todos los virus. Y de momento no tiene vacuna», afirma el doctor Rafael Timermans.

La mejor arma contra esta infección respiratoria parece ser, por el momento, la prevención. Se propaga mediante el contacto con personas infectadas, siendo los niños especialmente susceptibles. Los casos más graves suelen darse en menores con problemas respiratorios crónicos como el asma. Extremar las medidas de higiene es la fórmula más eficaz de prevención. «La mejor protección hoy por hoy es lavarse las manos con frecuencia y tener cuidado al toser o estornudar», simplifica el doctor Timermans.