Desde mi ventana: Serpenteando en la piel de otros
Foto: Paz Juristo

Cultura

Desde mi ventana: Serpenteando en la piel de otros

Delirios, aforismos y microrrelatos inspirados por el confinamiento

por Álvaro del Castaño

En The Objective tenemos el placer de publicar en exclusiva los primeros capítulos del nuevo proyecto literario del novelista Álvaro del Castaño, Desde mi ventana, escritos en Londres durante los días de cuarentena.

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Desde mi ventana: Serpenteando en la piel de otros

Me oyes sin escuchar. El suave roce del agua desgasta las piedras del río. Esa es mi memoria. La conciencia que fluye golpeando sus moléculas contra la orilla. Es un desgaste, un trabajo demencial.

Me miras sin verme. Mi sombra es tan ligera como la brisa húmeda del lodazal. Cargada de ilusión cae y se desvanece con la llegada del sol. ¡Es la luna, imbécil! Llena, termina desinflando su ego sobre la amarga espuma.

Me sientes sin tenerme en cuenta. Te alejas de mí, queriéndome herir con tu subconsciente. El amor es un cuchillo de dos filos, uno para gozar y otro para despellejar.

Me río sin alegría. La pendiente es más pronunciada que ayer. Me pesan las piernas y el corazón no sale de su asombro. Arritmia que se olvidó de su propio latir. El abismo me espera como la luz a las moscas.

Sueño despierto. ¿Qué hora es? Me deslizo sediento de cuentos que me permitan cerrar los ojos. ¿La vida es un sueño o el sueño terminó con la vida? El túnel es cada vez más estrecho y me despierto ávido de noticias.

Serpenteando por el caudal, me dejo llevar. El cauce se puede desbordar, pero mi imaginación no me lo permite. Todo se ha estancado, se ha detenido. Fotograma a fotograma. Silencio, se terminó el rodaje.

El pantano recibe a todos los que han surcado este mismo camino. Arrastrados sin mérito, y sin cariño, desembocaron su caudal entre las penas de los demás. Recibieron el calor de sus semejantes.

Juntos, estancados en la presa. Sentimientos remotos, no los recuerda nadie. Suben y bajan, según las corrientes internas. Pero en verdad yacen inmóviles, recordando la vida que se les escapo.

Mi mañana es eterna, acaba de amanecer.

 

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ÍNDICE

Capítulo 1: Tempus Fugit

Capítulo 2: Mi casa es mi castillo

Capítulo 3: La belleza de la amistad se encuentra levemente implícita

Capítulo 4: Mirada furtiva. Un cuento

Capítulo 5: El gran desnivel

Capítulo 6: Inés

Capítulo 7: Una idea original

Capítulo 8: Morir solo

Capítulo 9: Atroz

Capítulo 10: Ángeles

Capítulo 11: Miedo

Capítulo 12: Los Errantes

Capítulo 13: Distopía. Un cuento

Capítulo 14: Esperanza

Capítulo 15: La peste

Capítulo 16: Estulticia

Capítulo 17: Gashin-Shōtan

Capítulo 18: Tenebrae

Capítulo 19: El pesado fardo

Capítulo 20: Efecto dominó

Capítulo 21: Revelación

Capítulo 22: Contra el confinamiento existencialista

Capítulo 23: Serpenteando en la piel de otros

Álvaro del Castaño

Vivo en Londres y trabajo en un banco de inversión. Soy novelista, pero mis novelas no nacen de una vocación literaria, sino de una necesidad vital. Observo la realidad con distanciamiento.