David Noguera, presidente de MSF España: "Las crisis humanitarias son muy mal negocio para los políticos"
Foto: Cedida por Médicos Sin Fronteras

Sociedad

David Noguera, presidente de MSF España: "Las crisis humanitarias son muy mal negocio para los políticos"

Hablamos con el presidente de Médicos Sin Fronteras en España sobre la gestión de la crisis sanitaria en el país y el papel de la organización en los momentos más duros

por María Hernández

Desde que comenzó la pandemia del coronavirus en España, Médicos Sin Fronteras (MSF) ha prestado un gran apoyo a las autoridades sanitarias a la hora de descongestionar hospitales y en la atención a las personas mayores en residencias, especialmente. Con su experiencia en epidemias de enfermedades infecciosas, sobre todo en países subdesarrollados, la ONG ha querido devolver a España su solidaridad habitual con los más desfavorecidos y sus miembros se han dejado la piel luchando contra el virus.

Cuando parece que el coronavirus nos está dando un pequeño respiro, hablamos con el presidente de MSF en España, David Noguera, sobre la gestión de la crisis sanitaria en el país, el papel de la organización en los momentos más duros y sobre cómo va a afectar esta pandemia a los países más subdesarrollados.

¿Crees que en España se empezó a actuar a tiempo?

No, yo creo que todo el mundo es consciente de que se fue tarde en la previsión y en la respuesta y habrá que tomarnos todos un tiempo de calidad para analizar qué ha pasado. Seguro que influyen muchos motivos, esto es un contexto nuevo, una enfermedad nueva, un escenario que seguramente no estaba previsto.

Luego, la casuística de ciudades como Madrid y Barcelona, que son lugares que reciben muchos turistas, mucho viaje, pero obviamente, yo creo que con el número de infectados y de fallecidos encima de la mesa y habiendo visto toda la epidemia a diferentes niveles pues es evidente que había déficits de respuesta, de preparación y de gestión de la crisis durante estas semanas.

MSF ha participado en este tiempo con hospitales de campaña y en la detección del virus. ¿Por qué ha sido tan necesaria la ayuda de una organización como MSF en un país en el que se supone que el sistema sanitario es fuerte?

Bueno, yo creo que es evidente que España sigue siendo uno de los países con uno de los sistemas sanitarios más fuertes del mundo, seguramente era más fuerte antes, llevamos años de recortes, pero aún así obviamente, yo creo que hay que entender la situación. No se ha dado una situación de crisis humanitaria, una crisis humanitaria es Siria, no es España, pero sí que era una situación de medicina humanitaria o de medicina de catástrofes, que, simplificando, pero para que se me entienda, es cuando tienes un número muy alto de pacientes en un espacio muy corto de tiempo.

España es un país que tenía un sistema de gobernanza preparado para el día a día y no estaba preparado para una situación de este tipo. Médicos Sin Fronteras es una organización que tiene muchísima experiencia en reconvertir sistemas de salud pensados para lo ordinario a situaciones de medicina de catástrofe. Entonces, nuestro input ha sido en esto. Por un lado, en modelos de gestión, y luego por otro también tenemos mucha experiencia acumulada en respuesta a epidemias de enfermedades infecciosas, que aunque cada enfermedad es diferente, llámale ébola, llámale cólera, y que hay unos mecanismos y que hay unos patrones de respuesta generales que son comunes a todas. Entonces, el conocimiento de esos patrones también ha sido útil.

Nosotros tenemos esta fijación por salvar vidas y aliviar el sufrimiento independientemente de cualquier otra consideración. Obviamente, tenemos que tomar decisiones porque nosotros vivimos sobrepasados ya, tenemos que hacer un ejercicio muy duro de priorización. Pero tenía todo el sentido intervenir en un país como España.

Es un dato poco conocido, pero MSF se financia el 99% de fondos privados y España es el país del mundo, por habitante, que tiene más socios, más que Francia, más que Estados Unidos. Entonces para nosotros, obviamente lamentando las circunstancias, pero ha sido un honor y un orgullo de alguna forma poder devolver una parte de este apoyo que tanta gente de la sociedad española nos ha dado durante estos años para crisis que pasan en estos países. Aunque ojalá no hubiéramos tenido que intervenir nunca, y esto aplica para España como aplica para Yemen, ojalá desapareciéramos nosotros. Nosotros tenemos esta contradicción de que amamos lo que hacemos pero ojalá pudiéramos desaparecer.

David Noguera, presidente de MSF España: "

Hospital instalado por Medicos Sin Fronteras para tratar enfermos de coronavirus en Alcala de Henares.
Foto: Olmo Calvo /MSF

Habéis visto de cerca cómo se adaptaba el sistema sanitario español durante esta pandemia. ¿Crees que si hubiera un rebrote volvería a hacer falta la ayuda de asociaciones como MSF?

Esto de hablar del sistema sanitario español como una unidad es complicado porque la verdad es que ha sido interesante, l0 voy a decir así, a la par que complejo, navegar por 17 autonomías y el rol del Ministerio de Sanidad. Obviamente nosotros no conocíamos toda esta arquitectura institucional, porque no trabajamos aquí, y la verdad es que ha sido interesante.

Nosotros entendemos que necesariamente, obviamente todos hemos aprendido de esto, y entonces estaríamos más capacitados, las autoridades locales o nacionales estarían más capacitadas ahora para responder a esto, sobre todo también porque el actor principal de respuesta en una epidemia es la población, entonces cuando la población ayuda es todo mucho más fácil. Si la población no colabora, ahí tienes un problema porque no vas a poder evitar que el sistema colapse.

Estamos cerrando ahora, pero nos quedamos obviamente a disposición de las autoridades por si podemos hacer cualquier cosa, pues estamos aquí.

Has dicho en alguna ocasión que habéis tenido dificultades con algunas administraciones durante esta pandemia. ¿Por qué ha sido esto?

La casuística es muy variada, hay comunidades que necesitaban más ayuda que otras, había algunas que lo han podido manejar de una forma bastante apropiada porque el volumen de pacientes no ha sido muy alto. Luego porque bueno, también pasa, y esto pasa en todos los lugares del mundo, porque todos los países se parecen muchísimo, y esto lo sabemos bien nosotros. Aceptar colaborar con una ONG lo puedes hacer desde dos enfoques: uno es que consideres que todas las manos son útiles y que es el momento de aunar esfuerzos, o el otro, que es decir de alguna forma que si acepto la ayuda de una ONG estoy reconociendo que mi capacidad de respuesta no es suficiente, y eso a algunos políticos les resulta muy incómodo. Esto lo vemos siempre, las crisis humanitarias son muy mal negocio para los políticos. En general, desgastan. Entonces, el hecho de tener un testigo con la autoridad de Médicos sin Fronteras que de alguna forma conteste tu relato es algo que a los políticos mediocres, digamos, no les interesa.

David Noguera, presidente de MSF España: "Las crisis humanitarias son muy mal negocio para los políticos"

Hospital instalado por Medicos Sin Fronteras para tratar enfermos de coronavirus en Alcala de Henares.
Foto: Olmo Calvo /MSF

¿Qué pasaría si el coronavirus llega de igual manera a países de África, por ejemplo?

Bueno, ya está llegando. Pero también tenemos muchos problemas con los datos, es muy complicado obtener datos de calidad en según qué contextos, uno puede ser por motivos técnicos, porque no haya capacidad de hacer test, y la otra, vinculada con mi respuesta anterior, puede ser por motivos políticos. Todo el mundo ha jugado a ocultar cifras.

En América Latina, viendo cómo vamos hacia el invierno, con estas dudas que hay sobre cómo el virus navegará en climas fríos, ya hay países, Ecuador, Perú, Brasil, que están impactadísimos, ya están en cifras muy muy altas, entonces vamos a ver África de momento tenemos poca visibilidad, pero yo creo que estamos a los inicios de ver cómo va a ser este virus en los diferentes contextos.

¿Crees que la mortalidad allí puede ser mucho más alta?

En España hay a día de hoy más o menos entre 10.000 y 11.000 personas ingresadas en UCI, en África en todo el continente hay 5.000 camas. Yo creo que las cifras hablan por sí solas. Vamos a ver también, porque en países en vías de desarrollo, claramente se ve en todas partes, pero más en estos contextos, una epidemia va por clases, la gente que pueda permitirse tratamiento tendrá una posición claramente de ventaja respecto a la población en general.

A pesar de tener un sistema sanitario tan debilitado, estos países están mucho más acostumbrados a tratar con epidemias cada poco tiempo, ¿no?

Bueno, sí y no. Yo creo sinceramente que en contextos de crisis humanitaria tipo Siria, Yemen, República Centroafricana, Congo, Sudán del Sur, esta pandemia solo va a añadir más sufrimiento y más mortalidad, porque en según que contextos ya viven en situación de colapso permanente. Lo último que necesitan es esto.

Es verdad que tienen más experiencia en gestionar episodios de enfermedades infecciosas, pero creo que eso, aunque puede ser un elemento positivo, en realidad solo tienen cosas que perder ante este nuevo reto.

Lo que sería absurdo es acabar con el virus en el mundo desarrollado y dejarlo circular haciendo estragos en otras zonas del planeta, esto lo tenemos que entender y será una cosa muy importante cuando lleguen tratamientos y vacunas para responder a esta pandemia. La idea de hacerla accesible, claramente con un elemento ético y moral encima de la mesa, pero si quieres, de gestión, pues eso, aprender que los virus son globales y que, por tanto, necesitan respuestas globales, no tendría ningún sentido sacar una vacuna que solo fuera accesible para un porcentaje de la población, y además situado en contexto de bienestar, creo que tiene que ser una lección que caiga por su propio peso.

¿Está el coronavirus tapando de alguna manera todas estas crisis humanitarias?

Sí, pero eso pasa siempre. Las crisis humanitarias tienen pico de visibilidad, nosotros lo llamamos el efecto CNN, si sale en CNN existe y si no sale, pues no existe, pero bueno, nosotros hace años que vivimos en esa tesitura. Te pongo un ejemplo: en España, de MSF, el 95% de las entrevistas que hago yo antes del COVID-19 eran sobre los barcos de rescate y eso representa menos del 5% de nuestro volumen de operaciones, hay una asimetría total en la visibilidad y la realidad del trabajo de MSF.

Podríamos hacer un ejercicio bueno, si fuéramos para atrás veríamos esos momentos, la guerra de Siria, la guerra de Yemen, el terremoto de Haití…, vas tirando para atrás y la gente tiene momentos, pero obviamente a día de hoy todo es COVID-19, pero el COVID no ha frenado las guerras.

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Un grupo de personas hace cola para recoger agua facilitada por MSF en Harare. | Foto: Tsvangirayi Mukwazhi | AP

El coronavirus está poniendo en peligro campañas de vacunación, entre otras cosas. ¿Cómo va a afectar a largo plazo?

Bueno, aquí también va a pasar hasta cierto punto, es decir, la gente, cuando hay una epidemia de enfermedad infecciosa, no va a los hospitales. En España, va a haber lo que llamamos un exceso de mortalidad, que principalmente y en una proporción elevadísima se debe a pacientes muertos por COVID-19, pero lentamente, debido al parón o a la limitación de acceso a otros servicios sanitarios, el exceso de mortalidad va a tener componentes de otra patología, o sea todo lo que se ha retrasado.

Este efecto ocurre en todas partes del mundo. Esto, si lo llevas a un sistema de salud muy vulnerable o mucho más vulnerable, obviamente nosotros tenemos que empezar a plantearnos cómo hacemos programas de vacunaciones masivas manteniendo la distancia de seguridad, por ejemplo, o cómo hacemos distribuciones de comida a familias malnutridas manteniendo la distancia de seguridad y con todos los protocolos necesarios para que no se conviertan en focos de transmisión.

Esto por un lado, luego si me permites extenderme un poco, lo que vamos a ver también es que muchos gobiernos van a decir, «yo voy a destinar tantos millones de euros a luchar contra el COVID-19 en no sé donde», pero en un contexto económico complicado, es probable que algunos gobiernos tengan la tentación de retirar esos fondos de otros programas que no tienen esa visibilidad. No queremos que haya la tentación de que por colocar fondos en respuesta a la COVID-19 esto implique que se retiren de programas fundamentales.

María Hernández

De Murcia y madrileña de adopción. Escribo a menudo sobre derechos humanos e inmigración. También estudié Publicidad, pero lo mío es el periodismo. Y los viajes.