Claves para entender el conflicto entre el sector del taxi y los VTC
Foto: GABRIEL BOUYS

General

Claves para entender el conflicto entre el sector del taxi y los VTC

El sector del taxi está en paro indefinido después de que el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña echara abajo un reglamento promovido por la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, sobre la convivencia entre el sector del taxi y el de los VTC (vehículos de transporte con conductor, es decir, empresas de alquiler de coches con conductor como Uber o Cabify). Aunque inicialmente la protesta iba a ser solo de dos días en Barcelona, ha pasado a ser indefinida y a extenderse por toda España, donde miles de miembros del gremio se han sumado a las reivindicaciones de sus compañeros barceloneses. A continuación, algunas claves para entender el conflicto entre los taxistas y las empresas de VTC que ha dado lugar a la mal llamada huelga (los taxistas son, en su gran mayoría, autónomos, por lo que su protesta no es una huelga propiamente dicha, sino un paro patronal porque está convocado por la propia patronal).

por The Objective

Actualizado:

El paro de los taxistas ha echado leña a un fuego que viene de lejos. La protesta se convocó después de que el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña echara abajo un reglamento promovido por la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, sobre la convivencia entre el sector del taxi y el de los VTC (vehículos de transporte con conductor, es decir, empresas de alquiler de coches con chófer, como Uber o Cabify). Aunque inicialmente la protesta iba a ser solo de dos días y en Barcelona, ha pasado a ser indefinida y a extenderse por toda España, donde distintos miembros del gremio se han sumado a las reivindicaciones de sus compañeros barceloneses. Pero esto es solo la punta de un iceberg profundo que viene helándose desde hace años.

A continuación, algunas claves para entender el conflicto entre taxistas y VTC que ha dado lugar a la mal llamada huelga (los taxistas son, en su gran mayoría, autónomos, por lo que su protesta no es técnicamente una huelga, sino un paro patronal porque está convocado por la propia patronal; además, tampoco ha garantizado servicios mínimos).

¿Cuál es la fuente del conflicto?

Los taxis siempre han convivido con los VTC, pero estos no eran una competencia real para aquellos, ya que solo operaban de forma residual (hoteles que contratan vehículos para eventos especiales, novios que alquilan una limusina el día de su boda, personas que necesitan un coche fúnebre para un entierro…). No fue hasta la llegada de empresas como Uber y Cabify cuando ambos sectores entraron en competencia directa, ya que ofertaban sus servicios al mismo público, es decir, a cualquier pasajero que necesite un desplazamiento en coche. Esta entrada de los VTC en un mercado tradicionalmente exclusivo del taxi ha hecho que las asociaciones de taxistas acusaran a estas empresas de hacerles una competencia desleal. ¿Por qué? Principalmente porque, aunque ahora su precio ha empezado a subir, históricamente las licencias de VTC han sido sustancialmente más baratas que las de taxi.

¿Cuál ha sido el detonante de las últimas protestas?

El pasado junio, Ada Colau aprobó una normativa que establecía que los vehículos de transporte con conductor solo podrían circular por Barcelona si contaban con una licencia VTC y también con una segunda licencia nueva que les permitiera prestar este tipo de servicios. Sin embargo, menos de un mes después, el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña suspendió la normativa de forma cautelar al considerar que otorgar o denegar ese tipo de licencias es competencia exclusiva del Estado y no de los Gobiernos locales. Los taxistas vieron esta medida judicial como una vulneración de sus derechos.

¿Qué piden los taxistas?

La principal demanda del sector del taxi es que se cumpla el llamado ratio 1/30 (aprobado por el Gobierno de Rajoy mediante un real decreto), es decir, que se conceda una licencia VTC por cada 30 licencias de taxis. Se trata de una medida que ya está en vigor, pero los taxistas entienden que no se está cumpliendo. Según datos del Ministerio de Fomento citados por La gaceta del taxi, el 2 de enero de 2018 había 64.017 licencias de taxi frente a 6.711 licencias VTC.

Otra de las demandas es que el Ministerio de Fomento transfiera la competencia de otorgar licencias a cada comunidad autónoma. «España es un país diverso y con necesidades cambiantes dependiendo de cada comunidad autónoma», considera la asociación Fedetaxi. Por eso ve necesario «sentar unas bases generales sobre las cuales construir una regulación autonómica ajustada a la realidad de cada comunidad que nos permita adaptarnos de forma más precisa a las necesidades de los usuarios y las ciudades en las cuales taxis prestamos servicio».

¿Qué dice el sector de las VTC?

El sector de las VTC considera que el ratio 1/30 sí se está cumpliendo y que el hecho de que haya 64.017 taxis frente a 6.711 VTC obedece a que son licencias concedidas con antiguedad a la entrada en vigor de ese ratio y que retirarlas supondría, por lo tanto, legislar con retroactividad. Además, el gremio ha protestado por las agresiones que han sufrido sus vehículos y sus conductores.

¿Qué propone el Gobierno?

Fue el propio Gobierno el que, nada más aprobarse la medida de Ada Colau, anunció que la recurriría al entender que invadía sus competencias. Una semana después, con la intención de abrirse a un diálogo y de no crear un clima de mayor tensión, dio marcha atrás. Ahora, el Ministerio de Fomento se muestra abierto a transferir la competencia de las licencias a las distintas comunidades autónomas.

¿Qué diferencia hay entre un taxi y un VTC?

Para el conductor, la principal diferencia que existe entre los taxis y los coches de plataformas como Uber o Cabify es la forma de relacionarse con el cliente. Los primeros viajan constantemente o esperan en una estación para captar nuevos pasajeros, que contratan el servicio del taxista en el momento en el que se suben al coche. Los VTC, por su parte, solo se desplazan por encargo, es decir, hay que solicitar previamente el servicio para poder utilizar un VTC, que no podrá recoger después más pasajeros sin que haya un pedido previo.

Aunque no es un requisito, distintas empresas de VTC ofrecen también servicios como agua, la posibilidad de regular la emisora y el volumen de la radio o conectarse a una red wifi y exigen que sus conductores cumplan un código de vestimenta específico. Además, los VTC pueden ofrecer un precio cerrado en lugar de operar con taxímetro.