40 años de lucha: así ven el Orgullo tres generaciones LGTBI
Foto: ANDREA COMAS

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40 años de lucha: así ven el Orgullo tres generaciones LGTBI

Tres generaciones con un punto en común: la lucha LGTBI

por Jorge Bella Espinosa

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Este 2019 se cumplen 50 años de los disturbios de Stonewall. La revuelta fijó el 28 de junio como el día oficial del Orgullo LGTBI. En España, hubo que esperar hasta 1978 para poder celebrar el primer Orgullo. Pero un año antes, en Cataluña, el Frente de Liberación Gay de Cataluña (FAGC) convocó una marcha el 26 de junio de 1977 en Barcelona a la que asistieron unas 5.000 personas.

Han pasado 40 años desde que el Gobierno de Adolfo Suárez legalizó la homosexualidad. Y cada año el colectivo LGTBI ha seguido saliendo a la calle para hacerse más visible y lograr la igualdad.

Con el paso del tiempo y la conquista de derechos, el Orgullo ha ido cambiando. Cada vez se vuelve más multitudinario, hay más grupos políticos involucrados… Por este motivo, no resulta raro pensar que cada generación siente el Orgullo de una forma distinta.

Para Nico, un joven trans de 21 años, el Orgullo “es una celebración de que el colectivo LGTBI efectivamente existe”. De hacerse valer de alguna manera y de que la gente se entere de que merece “derechos y oportunidades igual que todo el mundo”.

Por su parte, Maribel, una mujer lesbiana de 43, cree que “es ese momento de conexión con una mirada histórica, con un recuerdo” con las personas que lucharon por los derechos del colectivo “que no podemos olvidar nunca”. También significa un momento “de recoger ese legado y seguir construyendo sobre él”. Y no se olvida de la fiesta, de “la celebración de quiénes somos, de compartirlo con la sociedad”.

Según Pedro, un hombre gay de 70 años, se trata de la “expresión de un derecho que hemos conseguido después de muchísimos años”. Para él estos momentos son muy satisfactorios “el hecho de poder salir a la calle pisando fuerte —aunque aclara que siempre lo ha hecho— y no tener miedo a que me digan nada y si me lo dicen, contestar una lindeza con el mismo tono, pues eso me da mucha tranquilidad”.

Algo en lo que coinciden los tres es que los hombres cis y gais son los que más representación tienen. “El colectivo trans todavía sufre mucho de invisibilización y no estamos representados como deberíamos” confiesa Nico. Para Pedro la sensibilidad de los mayores es la que peor representada está. “Realmente la mayor parte de nosotros hemos estado encerrados y hay muchos que siguen encerrados” por miedo, aclara. Quizá Maribel sea la más optimista. Para ella el resto de colectivos tiene que “aprender mucho de lo que han hecho” los hombres gais y considera que hay que “seguir construyendo con ellos, pero también hacernos visibles el resto”.

Algo en lo que Maribel y Pedro coinciden más, es sobre el punto actual en el que se encuentra el Pride. Ambos piensan que las cosas pueden cambiar fácilmente. “Como bajéis la guardia esto pega un pendulazo y vivís, si no lo que he vivido yo, algo parecido”, advierte Pedro. Nico es más escéptico. Al contrario que Maribel, cree que uno de los problemas actuales es que “el Orgullo se está mercantilizando, están entrado también luchas políticas”, que considera válidas siempre y cuando se traduzcan en leyes para proteger al colectivo, pero que ve más bien como un “arma política”.

Con respecto al futuro del Pride, si las cosas siguen como están y la sociedad continúa aceptando a la población LGTBI, Pedro cree que “acabará siendo una simple fiesta de recordatorio de épocas en las que tuvimos que hacer auténticas revoluciones y muchos esfuerzos”. Maribel sueña con que no sea necesario seguir celebrándolo porque “tengamos y hayamos conseguido la igualdad de posibilidades y de derechos todas las personas, que al final es lo que somos”. Aunque Nico es un “poco pesimista” y opina que “va hacia un lugar que no nos beneficia” porque “vienen extranjeros, viene gente cis hetero a celebrar, pero tampoco están teniendo muy en cuenta lo que se celebra” y que se está transformando en “borracheras, fiesta…”, aclara que “ya ha perdido un poco su esencia”.