Un exjefe narco hondureño dice que pagó sobornos al expresidente Lobo

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Un exjefe narco hondureño dice que pagó sobornos al expresidente Lobo

Devis Leonel Rivera Madariaga, exlíder del cártel de Los Cachiros que se entregó a la DEA en diciembre de 2015, ha dicho este lunes que pagó al expresidente Porfirio Lobo y a su hijo Fabio enormes cantidades en sobornos a cambio de protección.

Devis Leonel Rivera Madariaga, exlíder del cártel de Los Cachiros que se entregó a la DEA en diciembre de 2015, ha asegurado que pagó al expresidente Porfirio Lobo y a su hijo Fabio enormes cantidades de dinero en sobornos a cambio de protección.

Las declaraciones de Rivera, acusado de graves cargos criminales y autor confeso de 78 asesinatos, no han sido corroboradas. El expresidente Lobo ha negado a AFP las acusaciones. “Nunca me reuní con narcotraficantes o recibí sobornos de ellos, es absolutamente falso”. Sin embargo, el exlíder del cártel hondureño testificó en un tribunal de Nueva York a petición del gobierno de Estados Unidos en el marco de la investigación contra Fabio Lobo, acusado de intentar introducir cocaína en este país. Allí, durante más de tres horas y media, Rivera declaró ante la jueza Lorna Schofield que sus contactos con la familia Lobo, con políticos -algunos siguen en activo-, militares y policías, permitieron y ayudaron al cártel a introducir toneladas de cocaína en Honduras, procedentes de Colombia o Venezuela para luego hacer negocio con en Guatemala, México y Estados Unidos.

Rivera aseguró al fiscal Emil Bové que había recibido ayuda de Porfirio Lobo y que el primer soborno se lo pagó en 2009, cuando se preparaba para la carrera presidencial, “aproximadamente entre 250.000 y 300.000 dólares”. Lobo fue presidente entre 2010 y 2014. También declaró que participó personalmente en una reunión en la que se le entregó un paquete de 25 centímetros, aproximadamente, “lleno de billetes” y luego le enviaron una “maleta con 200.000 o 250.000 dólares”. En sus denuncias también involucró al ministro de Seguridad, Julián Pacheco, que fue asesor de seguridad en el gobierno de Lobo, afirmando que ayudaba a “proteger el narcotráfico”. Destacó también que tras una reunión con otros capos narcos, ordenaron a un grupo de policías matar en diciembre de 2009 al general Julián Arístides, jefe del grupo antidrogas de Honduras a cambio de 200.000 o 300.000 dólares.

El narco también destacó una tercera reunión con Lobo en la que el expresidente le aseguró que nunca le iban a extraditar a Estados Unidos y que le daría el “contacto de alguien del gobierno” para que le pagase “el soborno que le dimos para su campaña”. Además, Lobo designó a su hijo Fabio para que hiciese de interlocutor con el cártel. Por ello, Rivera sostuvo en su declaración que Fabio Lobo y su equipo de seguridad ayudaron personalmente en varias ocasiones al cártel de los Cachiros a recibir dos cargamentos de droga que llegaban por avión, uno de 400 kilos en 2012 y otro de una tonelada en 2013. En este último, Fabio Lobo recibiría personalmente 50.000 dólares, aunque le pidió un poco más porque tenía que pagarle al jefe, “o sea, al general Pacheco”, aseguró Rivera. En el de 2012, Rivera dijo que le pagó a Fabio Lobo con un par de coches, un arma modificada y 20.000 o 30.000 dólares en efectivo.

Fabio Lobo fue detenido en Haití en 2015, y al año siguiente se declaró culpable de conspiración para importar y distribuir cocaína en EE.UU, por lo que puede ser condenado a cadena perpetua.