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El papa Francisco es acusado de 'herejía' por un grupo de teólogos conservadores

Redacción TO
Última actualización: 25 Sep 2017, 8:30 pm CEST

Un grupo de 40 clérigos católicos conservadores y académicos laicos ha enviado al papa Francisco una carta de 25 páginas en la que lo acusan de 'herejía'.

En la página web correctiofilialis.org, donde se encuentra el documento, señalan que como el Santo Padre no ha respondido a la misiva enviada el 11 de agosto, este 24 de septiembre, la hicieron pública para lograr mayor apoyo popular. Desde entonces, la carta está abierta para nuevos firmantes y, hasta la fecha, ha sumado los nombres de otras 12 personas.

El título del texto está en latín: ‘Correctio filialis de haeresibus propagatis’, que literalmente significa: ‘Una corrección filial con respecto a la propagación de herejías’. En la carta, se afirma que Francisco, a través de su segunda exhortación apostólica Amoris laetitia, firmada el día 19 de marzo de 2016 y hecha pública el 8 de abril del mismo año, así como en otros discursos, actos y “omisiones que se le relacionan”, ha mantenido siete posturas “heréticas en referencia al matrimonio, a la vida moral y a la recepción de los sacramentos, y ha provocado que se propaguen en la Iglesia Católica”.

¿Cuáles son estas siete presuntas herejías?

La carta destaca los pasajes de Amoris laetitia en los que se insinúa o alienta “a posturas heréticas”, y luego enumera las palabras, actos y omisiones del papa Francisco que evidencian “que él desea que los católicos interpreten estos pasajes de una manera que es, de hecho, herética”.

“En particular, el papa, de manera directa o indirecta, ha apoyado la creencia de que la obediencia a la Ley de Dios puede ser imposible, y que la Iglesia debiera, a veces, aceptar el adulterio como un comportamiento compatible con la vida de un católico practicante”, reseña la organización en la web.

El pontífice en uno de los pasajes de Amoris laetitia señaló que “nadie puede ser condenado para siempre, porque esa no es la lógica del Evangelio” con el objetivo de dar una mayor apertura hacia los divorciados. Además, en 2015 dijo que la Iglesia necesitaba ser más abierta con estas personas. Ese mismo año, anunció unas reformas que pueden facilitar a muchos católicos divorciados la posibilidad de casarse nuevamente por la Iglesia, reseñó entonces BBC. Esa actitud progresista ha sido la criticada por los firmantes que lo acusan de herejía.

Tanto el Papa Benedicto XVI como el Papa Juan Pablo II mantuvieron la línea tradicional católica ante el divorcio.

Desde la declaración de Francisco de 2016, algunas iglesias católicas han implementado la comunión para las personas divorciadas de diferentes maneras. Esta es una de las principales críticas de este grupo.

Estos son los siete pasajes escritos por Francisco, que pueden ser interpretados de diversas formas y han sido considerados como insinuación a la “herejía” por parte del grupo firmante de la carta:

1. “Una persona justificada no tiene la fuerza, con la gracia de Dios, para seguir las exigencias objetivas de la ley divina, como si cualquiera de los mandamientos de Dios fuera imposible para los justificados; o como significando que la gracia de Dios, cuando produce la justificación del individuo, no produce invariablemente, y de su propia naturaleza, la conversión de todo pecado grave, o no es suficiente para la conversión de todo pecado grave”.

2. “Los católicos que han obtenido el divorcio civil del cónyuge con el cual están válidamente casados y han contraído un matrimonio civil con alguna otra persona durante la vida de su cónyuge, y que viven 'more uxorio' con su pareja civil, y que eligen permanecer en este estado con pleno conocimiento de la naturaleza de su acto y con pleno consentimiento de la voluntad del acto, no están necesariamente en un estado de pecado mortal, y pueden recibir la gracia santificante y crecer en la caridad”.

3. "Un creyente católico puede tener pleno conocimiento de una ley divina y elegir violarla voluntariamente en una materia grave, pero no estar en un estado de pecado mortal como resultado de este acto”.

4. "Una persona, mientras obedece una prohibición divina, puede pecar contra Dios por medio de este mismo acto de obediencia”.

5. "La conciencia puede juzgar verdadera y correctamente que los actos sexuales entre personas que han contraído un matrimonio civil entre sí, aunque uno, o ambos, esté sacramentalmente casado con otra persona, a veces pueden ser moralmente correctos o reclamados o incluso mandados por Dios”.

6. "Los principios morales y las verdades morales contenidos en la revelación divina y en la ley natural no incluyen prohibiciones que condenan absolutamente ciertos tipos de actos, porque son siempre gravemente ilícitos a causa de su objeto”

7. "Nuestro Señor Jesucristo quiere que la Iglesia abandone su antiquísima disciplina de denegar la Eucaristía a los divorciados y nuevamente casados, y de denegar la absolución a los divorciados y nuevamente casados que no expresen ninguna contrición, ni el propósito firme de enmendarse de su actual estado de vida”.

Ningún obispo o cardenal ha firmado la misiva. Por su parte, los que sí dejaron sus rúbricas destacan, al final, que “no osan juzgar el grado de conciencia con el cual el papa Francisco ha propagado las siete herejías que enumeran; pero insisten, respetuosamente, en que condene estas herejías, las cuales ha sostenido de manera directa o indirecta”.

Asimismo, indican que profesan su lealtad a la Iglesia Católica, garantizan al papa sus oraciones y solicitan su bendición apostólica.