Jordi Bernal

Segundas oportunidades

Scoot Fitzgerald sabía bien de lo que hablaba cuando dejó escrito que “no hay segundos actos en las vidas americanas”. Podríamos decir que ni en las americanas, ni en las africanas, ni en las asiáticas, ni en las oceánicas, ni en las europeas. Sin embargo, de un tiempo a esta parte y obcecados en enmendarle la plana al bueno de Fitzgerald, las autoridades competentes, en un esfuerzo por disimular su flagrante incompetencia y reconociendo las evidentes fallas del sistema, se empeñan en proponer una suerte de universalización de las segundas oportunidades. En la educación pública, donde el fracaso sistémico se conjuga con la inepcia de la clase política, incapaz de consensuar un modelo decente de enseñanza, la cuadratura del círculo lleva el fantástico nombre de Escuela de Segunda Oportunidad (E2O). Barcelona, sin ir más lejos y cómo no, pondrá en marcha después de vacaciones el primer centro para ninis de titularidad pública de Cataluña con el objetivo de que una treintena de jóvenes consiga “una formación que les ayude a reconectarse a los estudios o insertarse en el mercado de trabajo con un cierto grado de especialización”.

Opinión

Segundas oportunidades
Foto: EMILIO MORENATTI
Jordi Bernal

Jordi Bernal

Periodista a su pesar y merodeador de librerías y cines. Autor del libro de crónicas Viajando con ciutadans (Ed. Triacastela, 2015)

Scott Fitzgerald sabía bien de lo que hablaba cuando dejó escrito que “no hay segundos actos en las vidas americanas”. Podríamos decir que ni en las americanas, ni en las africanas, ni en las asiáticas, ni en las oceánicas, ni en las europeas. Sin embargo, de un tiempo a esta parte y obcecados en enmendarle la plana al bueno de Fitzgerald, las autoridades competentes, en un esfuerzo por disimular su flagrante incompetencia y reconociendo las evidentes fallas del sistema, se empeñan en proponer una suerte de universalización de las segundas oportunidades. En la educación pública, donde el fracaso sistémico se conjuga con la inepcia de la clase política, incapaz de consensuar un modelo decente de enseñanza, la cuadratura del círculo lleva el fantástico nombre de Escuela de Segunda Oportunidad (E2O). Barcelona, sin ir más lejos y cómo no, pondrá en marcha después de vacaciones el primer centro para ninis de titularidad pública de Cataluña con el objetivo de que una treintena de jóvenes consiga “una formación que les ayude a reconectarse a los estudios o insertarse en el mercado de trabajo con un cierto grado de especialización”.

Cabe preguntarse, por tanto, si la segunda oportunidad se la están dando a los chavales del eterno dolce far niente o son los propios gestores de la cosa pública quienes pretenden parchear un modelo que, valiéndose de la verborrea pedagógica, ha acabado aniquilando la excelencia académica.

A mí me parece muy bien que el Estado, en todas sus acepciones e instituciones, busque remedios a su ineficiencia, pero dudo que lo consiga con toscos zurcidos buenistas. Al fin y al cabo, solo mediante un planteamiento sólido de la obra se consigue crear el nudo que desencadene el feliz desenlace. Volviendo al sentido común aristotélico, en definitiva, se evitarían muchos desastres fruto de la improvisación y el absurdo experimental.

Más de este autor

¿De verdad nos los merecemos?

«El espectáculo alcanza cotas vergonzosas cuando sus intérpretes no se caracterizan precisamente por la excelencia intelectual»»»

Opinión

Tombuctú

«Entristece constatar el vacío que dejó Berlanga en eso que llaman la cultura española»

Opinión

Más en El Subjetivo

José María Marco

COVID-19. La tempestad

Danme voces de Seir: Centinela, ¿qué queda de la noche? Centinela, ¿qué queda de la noche? / El centinela respondió: La mañana viene, y después la noche. Si queréis preguntar, preguntad, volved y venid. Isaías, 21: 11-12

Zibaldone

Pablo de Lora

All facts matter?

«Es obvio que Estados Unidos sufre un problema de violencia, en general, y de violencia policial en particular. ¿Quién objetaría a tratar de solucionarlo en la mayor medida posible? Pero parece también que los datos evidencian un problema añadido de discriminación racial»

Opinión