Jaime Mariño Chao

Ponme otra caña

Ponme otra caña – con pincho de tortilla – que me acaban de comunicar que por los textos freelance que antes me pagaban a 80 euros la pieza ahora, como “han tenido que ajustar su coste”, pasarán a darme 40. Jaime, lo tomas o lo dejas.

Opinión Actualizado:

Ponme otra caña

Ponme otra caña – con pincho de tortilla – que me acaban de comunicar que por los textos freelance que antes me pagaban a 80 euros la pieza ahora, como “han tenido que ajustar su coste”, pasarán a darme 40. Jaime, lo tomas o lo dejas.

Ponme otra caña – con pincho de tortilla – que me acaban de comunicar que por los textos freelance que antes me pagaban a 80 euros la pieza ahora, como “han tenido que ajustar su coste”, pasarán a darme 40. Jaime, lo tomas o lo dejas.

Ponme otra caña – con unas croquetas – que la agencia con nombre de base ochentero de baloncesto y capital castellana me ha dicho que mi perfil “es muy junior para ser senior, pero muy senior para ser junior: ya te llamaremos”.

Ponme otra caña – con ensaladilla – que a la chica a la que llevo media hora mirando de reojo la acaban de venir a recoger en moto y, antes de marcharse, ha venido a preguntarme por una dirección diciéndole al chavalote: “espera que le pregunto a este señor”.

Ponme otra caña – con unos calamares – que ya le han pitado otro penalti a favor al Real Madrid, y eso que aún no ha comenzado el partido.

Ponme otra caña – con un pinchito moruno – que mi suegro va a comenzar una reforma y me acaba de llamar porque ha pensado que, como tengo los fines de semana libres, le puedo echar una mano solando el patio, y “así también te entretienes un poco”.

Ponme otra caña – con unas bravas – que me acaba de llamar el jefe para decirme que se ha comprometido a entregar un informe en la mitad de tiempo y que “todos vamos en el mismo barco», y no duda de que «sabré arrimar el hombro en estos tiempos tan difíciles para todos, haciendo lo que sea necesario para poder cumplir el plazo”.

Ponme otra caña – con lo que te quede por ahí – que mis padres se van haciendo mayores, y estoy lejos de ellos; mis hijos van creciendo, y me preocupa su futuro; yo voy encaneciendo, y me preocupa mi futuro, y es viernes y el otoño pesa y mañana tengo que empezar la reforma de mi suegro.

(3 cañas más tarde…)

(Rinnggg…) Carrriño…soig io, te iammo paga que avisarthe de que voi a iendo en tlen a casa, pogrgqre me he tomao unhasss cannnitas y no quiero cogggerrrr el coche.

Ah, oye, cusha, que ya voy cenado. Te quiero.

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