Jesus H. Cifuentes

Cuando sepamos la verdad

Y es que las facciones bigotescas de este rostro enjuto con leve papada, que encarna el despotismo y la misoginia bajo sus gafas de sol levemente ahumadas, con una cuenta corriente extraordinaria de 32.000 millones de dólares, hacen preguntarse a uno la bondad de su origen

Opinión

Cuando sepamos la verdad

Y es que las facciones bigotescas de este rostro enjuto con leve papada, que encarna el despotismo y la misoginia bajo sus gafas de sol levemente ahumadas, con una cuenta corriente extraordinaria de 32.000 millones de dólares, hacen preguntarse a uno la bondad de su origen

Observen el rostro de este individuo. Es una propuesta que se parece mucho a  “observen la jeta de este individuo”, pero que sin quererlo expresamente, significa otra cosa.

Y es que entre “rostro” y “jeta” como propuestas observables, la una sugiere cierta belleza, y la otra alguna relación con el cerdo (en mi pueblo salmantino la jeta es una pieza codiciada como pincho en el bar de Casimiro) o con las malas artes como persona.

Y es que las facciones bigotescas de este rostro enjuto con leve papada, que encarna el despotismo y la misoginia bajo sus gafas de sol levemente ahumadas, con una cuenta corriente extraordinaria de 32.000 millones de dólares, hacen preguntarse a uno la bondad de su origen.

Así que si tienes esta pinta y eres príncipe de Arabia Saudí, un ¿país? que se mantiene como una teocracia desde su fundación como Estado y hoy en día representa una de las últimas cuatro monarquías absolutas del mundo. Un ¿país? cuyo reino y su línea oficial se adhieren completamente a los preceptos islámicos, con una de las más rigurosas interpretaciones de la Sharia  en el planeta. Un ¿país? cuya mayor parte de las libertades fundamentales, si no prohibidas, están seriamente restringidas, y en que los actos homosexuales son condenados habitualmente con la muerte, las mujeres no pueden conducir vehículos y el derecho al sufragio de éstas  no era reconocido hasta el año 2011. Un ¿país? En el que a  pesar de los últimos avances, los más importantes grupos de derechos humanos  como Amnistía Internacional y Human Rights Watch  denuncian dura y constantemente la falta de protección a los derechos humanos en el reino, según la Wikipedia y otras fuentes.

Así que para que este tipo, al que serán pocos los latigazos y violaciones que haya “regalado” y cometido, desde un prisma feudal que justifique cualquiera de sus actos caprichosos, ¿Cuál será la trampa por la que “done” de repente toda su fortuna a favor de varias organizaciones benéficas destinadas a la erradicación de la enfermedad, ayuda humanitaria y derechos de la mujer? ¿Habrá visto por fin la luz del Profeta? ¿Le habrá tocado éste con su vara reveladora de camellero?

La respuesta la tendremos en los chanchullos fiscales que tenga con los americanos, cuando sepamos la verdad.

Más de este autor

La resistencia

En esta maraña de locura en que la filosofía dominante es “Sálvese quien pueda” podemos presenciar ojipláticos cualquier tipo de barbaridad, y no pestañear ante las atrocidades más sangrantes del abuso de unos contra otros. La justicia universal es un artículo de lujo que brilla por su ausencia mientras la caja registradora siga cantando su canción, está claro.

Opinión

La cuidadora de Rajoy

Es cosa común ya en los noticieros encontrarnos con que han hallado el cuerpo de un anciano o anciana en su domicilio ya en estado de putrefacción, dado que tras su fallecimiento nadie ha acudido en su búsqueda para nada, hasta que el olor alerta al vecindario, que llama a la policía para ver qué es lo que ocurre.

Opinión

Más en El Subjetivo

José María Marco

COVID-19. La tempestad

Danme voces de Seir: Centinela, ¿qué queda de la noche? Centinela, ¿qué queda de la noche? / El centinela respondió: La mañana viene, y después la noche. Si queréis preguntar, preguntad, volved y venid. Isaías, 21: 11-12

Zibaldone

Pablo de Lora

All facts matter?

«Es obvio que Estados Unidos sufre un problema de violencia, en general, y de violencia policial en particular. ¿Quién objetaría a tratar de solucionarlo en la mayor medida posible? Pero parece también que los datos evidencian un problema añadido de discriminación racial»

Opinión