The objective

Today

Información verificada al momento

Información verificada al momento

El príncipe heredero saudí dijo que usaría "una bala" contra Khashoggi

Redacción TO
Última actualización: 8 Feb 2019, 11:13 am CET
Foto: Andrew Cabellero-Reynolds | AP

El príncipe heredero saudí, Mohammed bin Salman, confesaba a un importante ayudante en una conversación en 2017 que usaría "una bala" contra Jamal Khashoggi el periodista columnista de The Washington Post asesinado en octubre de 2018 en Estambul, si este no regresaba al reino y dejaba de criticar al Gobierno saudí, ha informado este viernes el diario The New York Times.

La conversación, interceptada por las agencias de inteligencia estadounidenses, es la evidencia más detallada hasta la fecha de que el príncipe heredero consideró asesinar al periodista mucho antes de que un equipo de agentes saudíes lo estrangulara dentro del Consulado Saudí en Estambul y desmembrara su cuerpo con una sierra, apunta el diario estadounidense.

Esta información se conoce horas después de que la relatora de la ONU sobre la tortura, Agnes Callamard, asegurara en Ginebra que el "asesinato" de Jamal Khashoggi fue "planificado y perpetrado por representantes de Arabia Saudí". Además, la relatora explicó en un comunicado que tiene "pruebas" de ese "asesinato premeditado".

Callamard emitió el comunicado al regreso de una misión de investigación en Turquía en torno a ese asesinato que tuvo lugar el 2 de octubre en el consulado saudí de Estambul. Así, la relatora denunció la utilización de "la inmunidad" diplomática para cometer un asesinato con total "impunidad". "Las pruebas recogidas en el transcurso de mi misión en Turquía demuestran (...) que Khashoggi fue víctima de un asesinato brutal y premeditado, planificado y perpetrado por representantes del Estado de Arabia Saudí" ha afirmado.

Más de cuatro meses después de su muerte, el cuerpo del periodista, todavía no ha sido encontrado. 

Este asesinato ha sumido a Arabia Saudí en una grave crisis diplomática y sobre todo ha empañado la reputación del príncipe heredero, Mohamed bin Salmán (también identificado por sus iniciales MBS), quien es acusado por funcionarios estadounidenses y turcos de haberlo encargado personalmente. 

Riad, sin embargo, culpó del asesinato a elementos "incontrolados". El juicio de 11 sospechosos se abrió a comienzos de enero en Arabia Saudía, y el fiscal general ha solicitado la pena de muerte para cinco de ellos. 

Ankara, por su parte, ha subrayado repetidamente la necesidad de una investigación internacional sobre este caso, lamentando la falta de transparencia de la investigación saudí.