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Dos años de cárcel para el exconsejero Francisco Granados por el chivatazo de la Púnica

Redacción TO
Última actualización: 4 Dic 2017, 3:22 pm CEST

La Audiencia Nacional ha condenado a dos años de cárcel al exconsejero del Gobierno de la Comunidad de Madrid, Francisco Granados, por el chivatazo que recibió de un miembro de la Guardia Civil en relación con la operación Púnica, relacionada con la presunta financiación irregular del PP.

El juez del caso de la Púnica ha condenado también a otros dos años de prisión al agente, José Manuel Talamino, mientras que para el tercer acusado, José Luis Caro Vinagre, guardia civil en excedencia, la pena ha sido de año y medio. La Fiscalía había solicitado tres años de cárcel para Granados.

Granados, también exsecretario general del PP madrileño, negó el 15 de noviembre en el primer juicio del caso Púnica, que Talamino le diera el soplo de que le estaban investigando sobre posible . Granados abandonó la cárcel de Estremera en junio de este año tras pasar dos años y medio en prisión preventiva.

La Sección Primera de lo Penal considera a los tres responsables de un delito de revelación de secretos. En una sentencia, que ha contado con voto particular del magistrado Nicolás Poveda, los magistrados de la Sección Primera condenan a Granados y a Caro Vinagre "como autores de un delito agravado de aprovechamiento de secreto revelado por funcionario público", mientras que a Talamino lo condenan por un delito de "violación de secreto agravado". Además, a este último se le impone una pena de 4 años de inhabilitación especial para empleo o cargo público, informa el Consejo General del Poder Judicial en un comunicado.

Los magistrados explican en la sentencia que el guardia civil Rodríguez Talamino, experto en medios tecnológicos de seguimiento, alertó a Francisco Granados en septiembre de 2014, durante las fiestas de Valdemoro, de que la Unidad Central Operativa (UCO) estaba actuando en Pinto y vigilaba la sede de Éboli, donde se encontraba el despacho de David Marjaliza, otro de los encausados en la Púnica.

"La tarde del día 6, a requerimiento de Granados, el agente en excedencia Caro Vinagre (contratado como asesor de seguridad por la Comunidad de Madrid en la etapa de Granados como consejero de Interior), buscó a Rodríguez Talamino y se entrevistó con él para obtener más información", quien le confirmó la existencia de un dispositivo de captación de imágenes en la puerta del despacho de Marjaliza, que él mismo había preparado, para grabar a quienes acudieran a verle y “acreditar el pago de comisiones”. Tras ello, Caro Vinagre le trasladó a Granados la nueva información y le explicó que ese cuerpo policial se dedicaba a indagar sobre delitos de corrupción.

Cuando Granados supo que estaba siendo investigado por corrupción, dice la resolución, "le pidió a Marjaliza que destruyera la documentación que le relacionaba con sus negocios". Entre dicha documentación había facturas de regalos, el organigrama de sociedades y testaferros y contratos. Además, afirman los jueces, Marjaliza "ocultó el dinero en metálico que guardaba en su caja fuerte, mientras que Granados escondió el dinero que conservaba en su domicilio, siendo descubierto en casa de sus suegros, oculto en un armario, un maletín con 922.000 euros en billetes de 500, 200 y 100".