Amnistía acusa al gobierno sirio de cometer crímenes de lesa humanidad

Política y Conflictos

Amnistía acusa al gobierno sirio de cometer crímenes de lesa humanidad
Foto: Abdalrhman Ismail

El gobierno sirio de Bashar Al Assad está realizando asedios ilegales y bombardeos sobre poblaciones civiles, por lo que injiere en crímenes de lesa humanidad y de guerra, según un informe de Amnistía Internacional (AI).

Dicho documento, titulado ‘We leave or we die’, analiza cuatro acuerdos locales llevados a cabo entre el gobierno central y la oposición, todos ellos precedidos por asedios y bombardeos. «Los asedios, asesinatos arbitrarios y desplazamientos forzados por las fuerzas gubernamentales forman parte de un ataque sistemático y generalizado a la población civil, y por tanto constituyen crímenes de lesa humanidad», documenta el informe.

Siria sufre una cruenta guerra civil desde marzo de 2011 que ha acabado con la vida de más de 330.000 personas y ha provocado el desplazamiento de millones de personas. Tanto el gobierno sirio como las fuerzas de la oposición atacaron indiscriminadamente a los civiles en los prolongados asedios previos a los acuerdos alcanzados entre agosto de 2016 y marzo de 2017.

«El Gobierno sirio y, en menor grado, los grupos de oposición armados han impuesto asedios en áreas con gran densidad de población, privando a los civiles de alimentos, medicinas y otras necesidades básicas, en violación del derecho humanitario internacional», señala Amnistía.

Tales acciones del régimen sirio, que suponen crímenes de guerra, han tenido lugar en Daraya, Madaya, el este de la ciudad de Alepo y el barrio de Al Waer, en la ciudad de Homs. A su vez, las fuerzas opositoras han incurrido en métodos de guerra similares en los asedios de Kafraya y Foua, cometiendo crímenes de guerra con sus ataques indiscriminados contra civiles.

En el este de Alepo, AI ha documentado diez ataques en la segunda mitad de 2016 en el que el régimen presuntamente atacó barrios «muy lejanos del frente y sin aparentes objetivos en el vecindario».

El informe documenta un total de ocho ataques por parte de las fuerzas de la oposición en el oeste y el norte de la ciudad de Alepo, entre agosto y noviembre del año pasado, donde utilizaron unas armas denominadas «cañones del infierno» -proyectiles de mortero fabricados con bombonas de gas caseras- contra la población civil.

El organismo internacional ha indicado que, para la realización de esta investigación, ha empleando videos e imágenes satelitales junto con entrevistas a 134 personas, entre ellas residentes y funcionarios de la ONU.